domingo, 11 de noviembre de 2012

México en 1906: Tacuba, Santa Clara y San Andrés


Nuestra ciudad cambia y evoluciona constantemente todos los días, un día vemos un edifico, y al otro día ya no está o ha cambiado su uso. Pero ahora vamos a regresar un siglo en el tiempo para ver cómo era la ciudad en el año de 1906, época en que don Porfirio Díaz era presidente.  Toda la información que aquí podrás leer, fue extraída del libro “Ciudad de México. Breve guía Ilustrada”, editada en el año de 1906.
¿Sabías que en aquel año la ciudad contaba con solamente 400,000 habitantes?
La antigua calzada de Tlacopan comunicaba  a la ciudad por el Oeste, con el histórico pueblo de ese nombre, hoy Tacuba. Hoy la calzada está convertida en avenida de gran tráfico, que empieza desde Empedradillo, al costado poniente de la Catedral, y concluye en la esquina de las calles de Manrique y San José el Real. Siguiendo hacia el citado rumbo Poniente, se hallan diversos puntos y edificios notables que se irán mencionando más adelante.
La calle de Santa Clara, continuación occidental de la de Tacuba, lleva este nombre por el convento de monjas clarisas que a la fecha casi ha desaparecido por construirse sobre sus cimientos casas particulares, quedando únicamente en pie la iglesia de una sola nave y sin detalles notables. En el lugar donde estuvo dicho convento, años más tarde fue construido para el centenario de la Independencia el Palacio de Bellas Artes.

Escuela Nacional de Ingenieros
Adelante, en la calle de San Andrés, se levanta el espléndido edificio de la Escuela Nacional de Ingenieros, antiguo Colegio de Minería, de arquitectura suntuosa, obra del distinguido arquitecto español don Manuel Tolsá, el mismo artífice que proyectó y vació de un solo lance la Estatua Ecuestre de Carlos IV.
En esta escuela se cursan las carreras de Ensayador Beneficiador de Metales, de Ingeniero Topógrafo, Electricista, Industrial, Civil, de Minas, Geógrafo, etc.; cuenta con magníficos laboratorios y gabinetes, con ricas colecciones de mineralogía y paleontología, ente las cuales destaca la de piedras meteóricas instaladas en el vestíbulo y al pie de la escalera del edificio.
En la esquina de este mismo Palacio que da hacia el callejón de Betlemitas, así denominado por otro viejo convento, se encuentra el Ministerio de Fomento, Colonización e Industria, y en el propio callejón, en edificio muy moderno, se hallan instalados los talleres tipográficos de dicho Ministerio; la Comisión de Parasitología Agrícola, sumamente útil por sus trabajos prácticos y muy bien dotada; la Oficina de Patentes de Investigación y Marcas de Fábrica, y la Oficina de Pesas y Medidas. El Sistema Métrico Decimal, es obligatorio y el único legal en toda la República, según ley de 6 de junio de 1905.


El Nuevo Correo
Al costado Poniente de Minería se encontraba la fábrica colonial del Ex hospital de Terceros que fue derribado para edificar en su lugar el Nuevo Correo, de aspecto grandioso y original arquitectura, proyectado por el artista italiano Adamo Boari. Este edificio está terminado, pero aún no se inaugura. El Presidente de la República colocó solemnemente la primera piedra. Forma esquina con  la antigua calle de Santa Isabel que, al reconstruirse Tenochtitlán, como Capital de Nueva España, formó el límite Poniente de la llamada traza; de suerte que quedaba a orillas de la Capital, y hoy se encuentra sensiblemente colocado en el centro topográfico de ésta.   

El Nuevo Teatro Nacional
En terrenos del que fue convento de monjas de Santa Isabel, de la iglesia de este nombre, por el Puente de San Francisco y Mirador de la Alameda, se labran los cimientos  del que será suntuoso Teatro Nacional, en sustitución del que existió en la calle de Vergara, y que fue destruido para prolongar la Avenida del Cinco de Mayo hasta este sitio. El proyecto es del arquitecto Adamo Boari. La estructura de acero está armándose ya; y el Coliseo levantará su mole de mármol dando frente al Puente de San Francisco, enteramente aislado entre el Nuevo Correo y el parque de la Alameda.
La calle de Santa Isabel conduce: hacia el Norte, al Teatro Circo Orrín, y al Sur, a San Francisco, San Juan de Letrán, Independencia, etc.