domingo, 28 de junio de 2009

La casa profesa de la Compañía de Jesús


La Antigua Casa Profesa de Ejercicios fue un notable conjunto, que consistía en una iglesia y un enorme edificio anexo. La vieja construcción iniciada a fines del siglo XVI desapareció en el siglo XVIII. Esta iglesia tenía un retablo muy modesto, realizado por Baltazar de Echave Orio, después fue sustituido por uno de Juan de Rojas en 1699; de éste retablo todavía se conservan unos fragmentos que podemos ver en las tribunas del coro de la actual iglesia.
Aunque este templo todavía sobrevive, desgraciadamente perdió sus soberbios retablos dorados, siendo sustituidos por otros de estilo neoclásico, obra de Manuel Tolsá; también contaba con una riquísima pinacoteca, como cuenta Couto en su “Diálogo sobre la pintura en México”, y de la buena cosecha que hubo de los oratorios.
Cabe destacar que aún se conserva en la Profesa una notable colección de pinturas, muebles y esculturas. En la sacristía de ese templo pueden admirarse obras de Pedro de Mena, escultor granadino y un magnífico mueble que, según la tradición, proviene del Convento de San Agustín. La colección de pintura es muy considerable y cuenta entre sus principales artistas exponenciales a Villalpando, Echave y Cabrera.

domingo, 21 de junio de 2009

Nuestra señora de Montserrat



Este convento perteneció a la orden de los benedictinos, los cuales eran de las órdenes más poderosas y ricas de Europa, pero en Nueva España no tuvo la misma popularidad.
Todo comienza en 1614 cuando llegaron los frailes Diego Sánchez y Juan Vitoria, que les fue entregada una capilla advocada a la Virgen del Monte Serrato, la cual se encontraba cerrada: los religiosos construyeron su monasterio alrededor de esa capilla , la cual también tuvo sus mejoras.
Este lugar nunca llegó a tener las dimensiones de los grandes conventos mendicantes, pero lo compensó teniendo una rica biblioteca y pinturas de gran valor, entre ellas, una atribuida a Zurbarán.
El acervo de los benedictinos se fue perdiendo después de la consumación de la Independencia, y esto fue definitivo cuando en 1821 fue clausurado el monasterio. Luego, con la aparición de las leyes de Reforma, el edificio fue fraccionado, acelerando su degradación y a mediados del siglo pasado alojaba una vecindad.
Después se decidió ensanchar la calle de Izazaga, que es donde actualmente se encuentra el Museo de la Charrería. Por fortuna parte del monasterio se salvó parcialmente.

domingo, 14 de junio de 2009

Convento de Nuestra Señora de las Mercedes Redención de Cautivos



El primer mercedario en pisar tierras mexicanas fue Fray Bartolomé de Olmedo; pero ésta orden no se establecería en Nueva España, hasta el último cuarto del siglo XVI. En 1506 se encontraba en pie un pequeño convento en el Barrio de San Lázaro; hacia 1606 compraron las casonas de Guillermo Borondate para construir ahí un templo, cuya construcción empezó el 8 de septiembre de 1602. Este edificio sirvió de Capilla del Tercer Orden, hasta que fue demolido en 1654.
El 30 de octubre de 1679, los mercedarios decidieron reunir a cien vecinos para hacerlos patronos de la iglesia y convento; el 6 julio se reunieron ante un escribano y testigos, Juan de Vera dispuso su entierro y el de su familia en el templo, que a corto plazo habría de comenzarse. Las capillas fueron levantadas y enriquecidas, como la de los Morenos, adornados con retablos de Tomás Juárez y la de San José, estrenada en 1683.
En 1693, se reunieron los patronos e hicieron una colecta para construir la torre y el claustro. En 1695 se contrató el retablo mayor de la iglesia, obra de Blas de Santa María.
En 1703 el claustro fue inaugurado y unos días después la iglesia. En 1737 se hizo nuevamente el retablo mayor, adornándolo con estípites y, en 1792 Francisco Antonio de Anaya comenzó los colaterales de la nave.
Pero a partir de 1861 comenzó el desastre mayor para éste convento; la biblioteca fue saqueada, destruida la iglesia y el archivo del convento fue quemado.