Margarita
Filosófica (Gregor Roch 1600); El dean de Killerin: Historia Moral; Epístolas
familiares de Guevara (1539); Pláticas morales en mexicano; Diccionario
filosófico portátil Volaire; Julio César: De plantis (1556).domingo, 4 de octubre de 2015
Los libros prohibidos en el Colegio de Minería
Margarita
Filosófica (Gregor Roch 1600); El dean de Killerin: Historia Moral; Epístolas
familiares de Guevara (1539); Pláticas morales en mexicano; Diccionario
filosófico portátil Volaire; Julio César: De plantis (1556).domingo, 23 de agosto de 2015
Los libros prohibidos de la Santa Inquisición
- Todos los libros condenados antes de 1515, que no estuvieran en este Índice, eran condenados en cualquier caso.
- Los libros de heresiarcas quedaban completamente prohibidos.
- Las traducciones de escritos eclesiásticos estaban permitidas y no contenía nada contrario a la doctrina ortodoxa.
- Se requería permiso del inquisidor o del Obispo para leer traducciones de la Biblia.
- Los libros editados por herejes podía leerse tras su corrección.
- Los libros relativos a controversias entre herejes y católicos contemporáneos, escritos en la lengua vulgar, estaban sujetos a las mismas reglas que las traducciones de la Biblia.
- Los libros obscenos y los libros lascivos debían prohibirse.
- Los libros que fueran buenos pero que contuviesen partes heréticas podrían autorizarse después de ser corregidos por teólogos católicos.
- Los libros sobre geomancia, hidromancia, nigromancia, etcétera, o que tratarán de hechicería, eran rechazados categóricamente.
- El Índice indicaba el procedimiento para la aprobación de libros.
Nadie, absolutamente nadie, se escapaba de su control, incluso Lope de Vega apareció en el Índice, pero un siglo después de su muerte. Además de estos ataques abiertos contra la libertad del pensamiento, hubo otros más difíciles de detectar, que fueron los perjuicios ocultos, como la autocensura, que debieron imponerse los autores para evitar el encontronazo con la terrible Inquisición, viéndose obligados a usar un lenguaje codificado con palabras de doble sentido.
domingo, 9 de agosto de 2015
Los Sambenitos
- Negro: Eran utilizados por los herejes obstinados y reincidentes y las imágenes bordadas debían de tener imágenes relacionadas con el infierno, penitentes ardiendo en llamas y expresando su sufrimiento.
- Amarillo: Los usaban los penitentes que se arrepentían sinceramente ó si eran culpables de delitos menos graves; estos solo tenían bordada la cruz de San Andrés en rojo o anaranjado brillante. En algunos sambenitos la cruz iba en el pecho y otros en la espalda.
- La silla de interrogatorios
- Látigos
- Pinzas y tenazas ardientes
- La mordaza de hierro
- El aplastapulgares
- La flauta
- El cepo
- La cigüeña
- El collar púas
- El aplastacabezas
- El péndulo
- El potro
- El garrote
- Las jaulas colgantes
- La doncella de hierro
- La horquilla del hereje
- La pera oral, rectal ó vaginal
- El desgarrador de senos
- La rueda para despedazar
- La garrucha
- La “cura” ó tormento del agua
- La bota española
- El cinturón de San Erasmo
- La “horquilla”
- Ingesta de alimentos salados y falta de sueño
- Las máscaras infamantes
domingo, 28 de junio de 2015
Los Autos de Fé
- Autos de fé generales: Eran llevados a cabo en la plaza pública con las autoridades e instituciones de la localidad correspondiente, además del enorme público que se congregaba a ellos como auténticas fiestas. A tal extremo llegaban, que convocaban al público con un mes de anticipación, y constituían con todo un acto de solemnidad, pretendiendo ser una demostración de la fé y la unidad doctrinal de una pueblo. Una noche antes del magno evento se comunicaba la sentencia a los condenados a muerte y una procesión recorría las calles de la cuidad para colocar una cruz verde (que era el emblema de la Inquisición) en la plaza destinada para el espectáculo. Al día siguiente, después de la hora de la comida se iniciaba la procesión en la que los condenados eran ataviados con los sambenitos que les correspondieran y con tocados de corazas; acto seguido se les colocaba en el lugar donde iban a ser quemados y se procedía a la lectura de las sentencias (se pronunciaban sentencias de relajación para al brazo secular para que el juez ordinario dictara la sentencia de muerte por fuego), un sermón y el juramento de la Inquisición. Estos actos eran celebrados con ocasión de visitas oficiales del rey ó importantes cargos eclesiásticos a una determinada localidad.
- Autos de fé particulares: Eran celebrados sin solemnidad en una iglesia y sin asistencia de las autoridades ni corporaciones. Se podían dictar relajaciones del brazo secular
- Autos de fé singulares: Este era destinado a un solo prisionero; eran llevados a cabo en salas del tribunal y se les denominaba autillos.
domingo, 18 de enero de 2015
El Malleus Malefucarum (El Martillo de las Brujas)
domingo, 18 de agosto de 2013
Los primeros quemados de la Santa Inquisición
domingo, 14 de noviembre de 2010
La fundación de la Inquisición

A ciencia cierta, se desconoce la fecha exacta en que esta institución ya legalmente ejerciera sus funciones, lo que sí se puede aseverara es que nació durante los primeros seis años del pontificado de Gregorio IX, esto se da entre 1227 y 1233.
Pero el hecho de realizar el acto de Inquisición no comenzó con la instauración de los tribunales, ya que estas actividades se remontan desde principios de la Edad Media, en donde las autoridades episcopales ya utilizaban tres tipos de procedimientos para castigar a los criminales, los cuales estaban basados en el Derecho Civil: accusatio, denunciatio, e inquisitio; este última daba por resultado las penas más leves.
El procedimiento denominado inquisitio, lo vendrían tomando más adelante los gobernantes seculares, pasando a ser uno de los procedimientos más comunes para sentenciar herejes, a raíz del Concilio llevado a cabo en Verona en 1184. Después de los procedimientos episcopal del legado, esta nueva inquisición monástica o pontificia causo el descontento y resentimiento de obispos, en el lado opuesto los gobernantes teocráticos de Francia, parte de Alemania, Aragón, Hungría y Bohemia facilitaron las santas labores de la nueva Inquisición pontificia.
La solidificación de la Inquisición durante sus primeros años de existencia corrió con mucha suerte, ya que tuvo buena aceptación en varios países europeos, ya que esto les convenía para por medio del terror y la ignorancia tener controlado al vulgo para así evitar protestas, movimientos y todo lo que conlleva; sus primeros dos decenios (20 años) se caracterizaron por sus esporádicas manifestaciones de fanatismo y crueldad. Aquí comenzaría una época de mucha represión y angustia constantes que duraría varios siglos: El Oscurantismo.
Desde que Gregorio IX ascendiera al poder en el año de 1227, dedicaría todas sus energías a combatir la herejía, esto pudo haber sido por la influencia del canonista Raimundo de Peñafort; el santo varón era intelectual y canonista como lo fuere su tío Inocencio III, el cuál le nombrara cardenal en 1198 con la asignación de importantes deberes a cumplir.
Gregorio IX era amigo personal de Santo Domingo y San Francisco, además era el protector principal de la orden franciscana en la Curia romana durante el pontificado de su señor tío. Era conocido por su carácter firme, intransigente que rayaba en lo irascible, y para muestra fue que apenas tomara el carga de papa excomulgó al emperador Federico II de Suabia, y para 1229 introdujo nuevas y más severas condiciones en los negocios, lo cuáles acabarían resolviendo los problemas económicos que tuvo Francia a raíz de la cruzada contra los albigenses.
En 1224 Gregorio IX incluyó la constitución de Federico II, la cual le daba la autorización de condenar a los herejes a morir en la hoguera; esta constitución fue preparada como carta dirigida al legado imperial en la Lombardía del obispo de Magdeburgo, tal vez con el objetivo de contentar un poco al papa de aquella época, Honorio III. En febrero de 1231, Gregorio IX promulgó la constitución denominada Excommunicamus, la cual explicaba con lujo de detalle el castigo que debían tener los herejes. Algunas leyes estipuladas eran:
1. Los herejes debían ser entregados al brazo secular para la “animadversio debita”.
2. Excomunión de valdeses, cátaros y cuanto hereje hubiera, así también como de sus defensores, amigos, seguidores y también a aquellos que no denunciasen si conocían a algún hereje.
3. Aquellos herejes que no se sometiesen a la “expurgación canónica” en un año, a partir del momento en que se sospechase de ellos, serían automáticamente tachados como herejes.
4. Otras cuatro cláusulas que también pasaron a ser leyes:
a) Cadena perpetua para los herejes impenitentes (prevista en el undécimo canon del Concilio de Toulouse).
b) Se negaba el derecho a la apelación.
c) Aquellos sospechosos de herejía no tenía derecho a un abogado defensor.
d) A aquellos que fueran hijo de herejes se les excluía de nombramientos eclesiásticos hasta la segunda generación.
5. Excomunión de herejes no castigados.
6. Demolición de los hogares de herejes convictos.
domingo, 24 de octubre de 2010
Comienzan las cruzadas
En papa Urbano segundo hace un llamado a realzar una cruzada o guerra santa en noviembre de 1095, con la finalidad de reconquistar Jerusalén, que se encontraba dominada por el Islam. Para la titánica tarea de reclutar a voluntarios que se unieran esta guerra, el papa argumento que era el sustituto de cualquier penitencia e implicaba también el perdón total del pecado en cuestión. Esto dio origen a las denominadas “indulgencias”.
Para un cristiano, el simple hecho de participar en una cruzada implicaba enormes penas y sacrificios para obtener indulgencias, pero con el paso del tiempo y la falta de recursos, se fueron extendiendo a todo aquel que ayudara con recursos económicos en tal misión.
Luego estos recursos comenzaron a venderse por ejemplo para la construcción de la Catedral de San Pedro en Roma, hasta que acabaron por venderse con cualquier pretexto y sumas simbólicas.
Finalmente 4 años después cayó Jerusalén, donde las cifras sumaron 60 mil víctimas, entre las cuáles encontramos musulmanes, judíos, hombres, mujeres, ancianos y niños. Uno de los testigos aculares de tal acontecimiento fue el arzobispo francés Guillermo de Tiro, quien nos relata lo siguiente en este pequeño fragmento:
“Era imposible mirar al vasto número de muertos sin horrorizarse; por todos lados había fragmentos de cuerpos humanos y el piso estaba cubierto con la sangre de los muertos. No era solamente el espectáculo de cuerpos sin cabeza y extremidades mutiladas tiradas por todas direcciones que inspiraba el terror a todos los que miraban; más horripilante era ver a los victoriosos chorreando sangre de pies a cabeza. Dentro del templo murieron alrededor de 10 mil infieles”.
En los siguientes 200 años se llevaron a cabo un total de 4 Cruzadas más, las cuáles cobraron la vida de millones de personas, tanto árabes como judíos. Los ejércitos católicos arrasaban sin piedad con su infinita crueldad tanto con vidas humanas, como con todo lo relacionado con cultura (libros, manuscritos y pergaminos); a lo que un historiador bizantino llamado Nicetas Choniates escribió: “Hasta los sarracenos son misericordiosos y gentiles comparados con estos hombres que llevan la Cruz de Cristo sobre sus hombros”. Durante esta época nace el concepto político de la cristiandad.
Una de las matanzas más brutales que hubo durante las Cruzadas fue en Francia, en la cuidad de Béziers, cuando llegaron el 20 de julio de 1209 hicieron una propuesta de paz al vizconde Raimundo – Roger de Trencavel y al legado pontificio para entregar a los herejes cátaros, para lo que rechazaron esta propuesta. La ciudad organizó las resistencias, ésta se encontraba muy bien protegida y con alimento suficiente, pero cometieron un error que sería su ruina: aprovechando que el enemigo descansaba, los ciudadanos entraron al ataque dejando abiertas las murallas que rodeaban a las cuidad; los primeros aprovecharon la oportunidad y empezaron matar, saquear, robar, violar mujeres.
Los ciudadanos aterrorizados se refugiaron en la Iglesia para tocar las campanas y pedir ayuda, el sacerdote se vistió sus sacras ropas para salvar su vida, pero fue en vano. La Iglesia de la Magdalena se hallaba suntuosamente adornada, debido a la proximidad de sus festividades; se dice que en su interior había 7 mil aterradas personas.
domingo, 10 de octubre de 2010
Las amenzas
La iglesia ya investida con los nuevos poderes que dicta el Edicto de Milán, reprime toda idea que vaya en contra de lo dice la “Santa” institución. Una de las amenazas más severas eran los cátaros, pasando a clasificarlos como herejes y rebeldes sociales, para sí tener un motivo para exterminarlos y con esto poder unir los poderes de la Iglesia y el Estado. Durante este etapa de la historia es cuando realmente nace la Inquisición, la cual tenía la “misión” de la “pureza de fe o de dogma”; y el causante de este nefasto acontecimiento es el papa Gregorio IX que promulga en el año de 1223 una bula que establece la “Santa Romana y Universal Inquisición”, cuyo objetivo era erradicar todo acto de herejía donde quiera que estuviera. Para comenzar, los escritos de los precursores de la Reforma protestante fueron analizados meticulosamente para detectar todo acto herético y posteriormente se les condena.
¿Porque los cátaros se volvieron una potencial amenaza?
Era mediados del siglo XII al sur de Francia en la Occitania (el Languedoc); esta región se caracterizaba especialmente por sus costumbres tan relajadas costumbres, una vida disipada, corrupta y parásita; también disfrutaban de chupar como sanguijuelas al pueblo con impuestos de los diezmos y disfrutar del concubinato con barraganas o concubinas. Es en esta situación cuando llegan a la región grupo de predicadores que se hacen llamar cristianos, quienes traen mensajes de amor, tolerancia y libertad. También atacan a la Iglesia Romana, tachándola de: la gran Babilonia, la basílica del Diablo y la sinagoga de Satán.
Los cátaros eran defensores de la dualidad de principios, el Bien y el Mal, todo con vinculaciones cristianas, judías; todo esto con aportaciones esotéricas pero con coherencia teórica, que en poco tiempo les hace ganarse la simpatía en todas las clases sociales, llegando a expandirse hasta el norte de Italia.
La iglesia siempre había manipulado a las masas con el miedo al infierno y la condena al fuego eterno; pero todas estas amenazas a los cátaros no les preocupaba en absoluto, ya que ellos creían que el hombre estaba destinado a la salvación de modo inevitable, así que el miedo no era parte de su religión.
Otra doctrina que entró, pero con más moderación era la de los valdenses llamados así por Pedro Valdo, en la cual su postulado decía lo siguiente: “No existe el menor motivo legítimo para quitarle la vida a nadie, ni por motivos criminales y menos doctrinales”.
Valdenses y cátaros se unieron para armar un movimiento democrático contra el clero para abolir los privilegios de los cuáles gozaba; para esto la “Santa sede” empezó una campaña de desprestigio contra estas dos doctrinas argumentado pactos con el diablo, prácticas de rituales denominados sabbats, orgías, etc.
Luego la Iglesia comenzaría una persecución hacia estos grupos mediante su exterminio y aquí comenzaría un periodo de la historia denominado “Las Cruzadas”, el cuál será tratado en posteriores publicaciones.
domingo, 26 de septiembre de 2010
El nacimiento de la Inquisición

El cristianismo pasó a sustituir al paganismo; pero al principio hubo muchos problemas con las personas que todavía practicaban esta religión, por lo que fueron objeto de ataques sistemáticos: sus templos fueron demolidos, las estatuas de sus dioses destruidas, sus ceremonias rituales prohibidas, condenándose con la confiscación de sus bienes y pena de muerte a todos aquellos que osaran atacar la resoluciones imperiales contra el paganismo.
Había otros que eran los no – cristianos, mejor conocidos como “herejes, repugnantes, estúpidos y ciegos”. Desde aquella época ya se empezaba a manipular a la población a través del miedo, ya que era una herramienta crucial para “mantener un orden jerárquico por decreto divino”.; esto lo explicaba muy claramente San Juan Crisóstomo:
“Si privaras al mundo de los magistrados y el miedo que viene de ellos, casas, ciudades y naciones se desplomarían”.Así, la labor más importante del imperio consistió en reprimir a los arrianos; y apenas llegara Teodosio a Constantinopla inmediatamente comenzó a expulsar a los arrianos. Para el año 381 d. C., el prefecto ordenó la clausura de todas las capillas arrianas en la cuidad y la consecuente expulsión de los que servían a las mismas. Estas severas medidas también fueron aplicadas en los dominios de Teodosio, siguiendo ahora con los maniqueos y todo hereje que se topara en camino.Para el año 394 d. C., los cultos paganos ya habían sido abolidos en su totalidad, consagrándose el triunfo del cristianismo y estableciéndose definitivamente como religión oficial del Imperio Romano. Ya en el año 435 d. C, todo aquel individuo considerado hereje en el territorio del Imperio Romano podía ser ejecutado por la ley. La palabra “hereje” se deriva del griego hairesis, que significa “elección”, en el sentido de libre albedrío. El judaísmo todavía era tolerable, pero con el paso del tiempo se fue aislando; eso si: el matrimonio entre judíos y cristianos, pero las mujeres el casamiento mixto era castigado igual que el adulterio: la muerte.La ortodoxia religiosa era representada por el patriarca de Constantinopla; pero con su intransigencia acerca de algunos aspectos doctrinales y al mismo tiempo que establecía bien sus cimientos en el nuevo Imperio, con el tiempo fue causa de muchos conflictos con la Iglesia de Roma, que tomara caminos diversos de la mano del Papa, quien ya su poder se encontraba muy deteriorado con las invasiones bárbaras, pero con el paso del tiempo lo fue adquiriendo a gran escala y esto desencadenó graves problemas para el pueblo bizantino.
Como todos sabemos, el cristianismo lucho contra un sin número de doctrinas réprobas y herejes, como: arrianismo, nestorianismo, monofisismo, etc.; las cuáles veían la doctrina de manera más simple que la complicada y protocolar ortodoxia, y por ello esto se tornaba en un peligro amenazante, ya que era más fácil que fuera aceptado por las masas más humildes.

Para tal situación, el para León I lucho contra estas nuevas doctrinas de manera exitosa, por medio de la celebración de una serie de concilios, el maniqueísmo que ya se había expandido por toda Italia, el pelagianismo que cada vez tenía más seguidores en Aquilea, y el priscilianismo que seguía creciendo en España. Durante el pontificado de León I, se celebró en el año 451 d. C. el Concilio de Cristo, ante las aquellas confirmaciones de herejía que eran motivo de la separación del Padre y del Hijo, este último era considerado inferior al Padre.
Conforme el Imperio Romano iba decayendo cada vez más, la Iglesia iba adquiriendo cada vez más poder en Europa. Cuando sucedió la invasión de los hunos al Imperio Romano y el emperador Valentiniano III se hallaba refugiado en Ravena; el Papa León I salió al encuentro de Atila, y con gran éxito consiguió que este último no entrara a Roma, lo cual tuvo una enorme importancia simbólica, ya que esto representaba la fuerza política que tenía la Iglesia.
Pero desgraciadamente la Iglesia tuvo un poder devastador en la cultura de Europa entre los años 500 y 1000 de nuestra era; al ser una institución que todo consideraba malo y castigaba horriblemente a quien se atreviera a contradecirla, en muy poco tiempo destruyó la educación, las ciencias, el arte y la medicina, que eran básicamente de origen griego y romano; y a partir del siglo VI al VII la sangría solo era recomendada para dolencias y sobre todo evitar el deseo sexual. Solo en los conventos la educación era permitida y en otras partes fue totalmente erradicada con la destrucción de institutos de enseñanza y bibliotecas enteras; también la iglesia se ocupó del estudio de la gramática y el latín, con esto pasó a ser la poseedora absoluta del conocimiento.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Fray Tomás de Torquemada y el nacimiento de la Santa Inquisición
Curiosamente este Santo Varón fue de ascendencia judía y el que más empeño puso y usando a la Inquisición como su instrumento organizó una persecución en contra de los judíos conversos, sospechosos de judaizar, esto se refiere a mezclar la fe de Moisés con la de Cristo por medio de dobles ritos ó síntesis heréticas; la expulsión de los judíos culminó en 1492 tras un largo proceso persecutorio.






