jueves, 28 de julio de 2011

Rescate del ex convento de la Merced

MÉXICO, D.F., julio 25 (EL UNIVERSAL).- Era el edificio más suntuoso de toda la Nueva España. De ese gran conjunto arquitectónico que conformaba al Ex Convento de la Merced, hoy sólo queda el claustro principal, cuyas singulares columnas de estilo mudéjar lo han convertido en un edificio de gran riqueza cultural y arquitectónica.

Sus paredes resguardan más de tres siglos de historia: desde destrucciones, ocupaciones militares, abandono e intentos de recuperación.
Ahora, ese recinto de estilo barroco lujoso y exuberante llega a otra etapa.
A mediados del próximo año, quedará convertido en el Museo de Indumentaria Textil, Diseño y Moda, y en el Museo de la Música.
El patio principal del claustro lucirá una moderna fachada de cristal, que resguardará los atuendos procedentes de museos nacionales como el de Historia y de las Culturas, así como de algunos espacios regionales.
Las vitrinas que se colocarán en sus pasillos mostrarán un recuento de la indumentaria en nuestro país, con la exhibición de piezas prehispánicas y hasta ejemplares de la moda en el diseño textil contemporáneo. Además de diversos instrumentos musicales.
Un presupuesto de 50 millones de pesos ha destinado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para la recuperación de este inmueble, considerado el “más rico de México y quizá el más bello”.
El proyecto, que dirige el arquitecto Juan Urtiaga y que coordina el arquitecto Jesús Enrique Velázquez Angulo, Coordinador Nacional de Obras y Proyectos del INAH, consiste en la colocación de una cubierta de cristal transparente, con un diseño conocido como “bóveda de pañuelo”, que será sostenida con cables.
“La idea es aprovechar la tecnología contemporánea en la recuperación de un edificio”, dijo en entrevista el arquitecto Velázquez Angulo, quien asegura que la cubierta de cristal -que costará la mitad del presupuesto asignado- será la principal intervención.
El edificio, dijo, contará con los mejores sistemas de seguridad, energía eléctrica, iluminación y las mejores normas de accesibilidad: “Haremos que el edificio cumpla con las reglas y las normas del siglo XXI, pero sin perder sus valores históricos”.
Pero el principal objetivo de esta intervención, señaló Velázquez, es hacer útil el patio principal para montar exposiciones temporales o permanentes.
Los salones que existen actualmente funcionarán como oficinas o bodegas del museo. Mientras que a lo largo de los corredores se ubicarán vitrinas para las piezas de mayor cuidado:
“Los corredores serán parte de la exhibición; las piezas más delicadas las vamos a replegar hacia los muros, todo con una serie de cuidados y filtros especiales”, destacó el arquitecto.
Recuperación de niveles
El proyecto de recuperación de este edificio, edificado por la orden de los frailes mercedarios en el siglo XVII, inició hace cuatro meses y ahora se encuentra en una primera etapa la cual consiste en el levantamiento de pisos y recuperación del original.
“Estamos en las tareas sucias, recuperar pisos, niveles, mover tierra, resolver los problemas de estructura, quitar cables; como desmantelar el edificio”.
Otra de las etapas será la restauración integral. Hacia finales de este año, un grupo de restauradores someterán a minuciosas tareas de limpieza y restauración las columnas, vigas y muros de ese edificio ubicado en República de Uruguay 170, en la colonia Centro.
Además de los trabajos de restauración, el proyecto incluye la recuperación de los niveles originales para que sus columnas cubiertas con ornatos de relieve, recuperen su tamaño original.
“Ya le quitamos un piso y vamos a bajar a otro nivel, según las calas que se han hecho es el más antiguo”, indicó Velázquez a EL UNIVERSAL durante una visita al inmueble, donde decenas de trabajadores remueven a pico y pala grandes cantidades de tierra.
Aunque la fachada de cristal será prefabricada, el arquitecto asegura que colocarla en el sitio será un procedimiento lento: “Hay que poner pieza por pieza para garantizar que no se meta el agua. No nos podemos permitir algún tipo de filtración aquí donde tendremos elementos textiles, hay que tener mucho cuidado con los controles de humedad y de temperatura”.
Antes de que comenzaran los trabajos de restauración, un equipo de Salvamento Arqueológico del INAH realizó los rastreos necesarios para descartar el daño a cualquier pieza prehispánica. Según Velázquez no se encontró ningún vestigio, ya que el edificio había sido intervenido en el siglo XX. “Estamos casi seguros de que aquí no hay nada, si hubo fue hace 300 años atrás y ya no existe”, aseguró.
El proyecto de recuperación de este histórico edificio, anunciado a principios de este año por el director del INAH, Alfonso de María y Campos, en el marco de los 72 años del instituto, tiene tres objetivos: recuperar el inmueble como ejemplo de la arquitectura mudéjar “más valiosa de América”, recuperar el espacio público y rehabilitar esa zona del Centro Histórico donde se ubica.
“Lo que tenemos aquí es el sincretismo, la unión de tres culturas (árabe, española y mexicana) y es lo mejor logrado en arquitectura mudéjar ”, destacó el arquitecto.
Además, añadió Velázquez, este proyecto será un detonante para recuperar una zona de la ciudad de México: “Con esta restauración empezamos a rehabilitar una zona, que de los cuatro cuadrantes del Centro Histórico, es la parte más deteriorada. Aquí es donde tenemos la mayor deuda con la ciudad”.
Todo en función de la cubierta
Una vez que los muros del Ex Convento de la Merced queden restaurados, se comenzará a realizar el guión museográfico, que tendrá como ejes temáticos el diseño textil y la música.
“La museografía aún no la tenemos diseñada, para ninguno de los dos museos. Lo que tenemos es la parte conceptual de lo que queremos, pero no sabemos cómo va a quedar”, dijo Velázquez y aseguró que será la Dirección de Etnología del INAH, quien se encargue de definir el guión museográfico de este nuevo espacio cultural y artístico.
Velázquez asegura que todo eso se definirá cuando la cubierta esté lista: “Todo estará en función de cómo quede la cubierta. A partir de eso se va a definir la museografía”.
“Los museógrafos son muy cuidadosos a la hora de exponer una pieza. Si no les garantizamos que el edificio tendrá las condiciones de humedad relativa y de iluminación idóneos, no exponen una pieza”. Por ahora, dijo el arquitecto, “Nuestra tarea es dejarlo en condiciones óptimas y asegurar que este espacio pueda ser utilizado”,
Mientras tanto, el despacho Colinas de Buen, que se dedica al cálculo de estructuras y sismos en el patrimonio, realiza las evaluaciones necesarias para la colocación en el inmueble de la fachada de cristal, que se espera tener lista a finales de este año.

miércoles, 27 de julio de 2011

¡Leyendas Coloniales, ahora en Youtube!

Hola que tal, espero estes disfrutando de estos días de descanso. Me complace comunicarte que ahora ya Leyendas Coloniales cuenta con su Canal en Youtube. Para ver de que se trata solo da click para acceder al video. Te recuerdo que cualquier comentario o sugerencia con bienvenidos para mejorar el sitio.

domingo, 24 de julio de 2011

La calle de la Soledad

En los inicios de la época de la Colonia, esta calle estaba todavía indefinida; pero sería ya en 1542 cuando se empieza a hacer referencia a ella como “la calle en que vive el licenciado Núñez”. En aquella época el solar que hoy en día hace esquina con la hoy calle de Correo Mayor, en la acera sur de la Soledad, era propiedad de Cristóbal Garnica y limitaba con el que pertenecía a un hombre de apellido Pérez.
Esta calle hace honor a su nombre, pues la mayor parte del tiempo es un lugar con poco tránsito de gente, a comparación de Madero o Moneda. Sin embargo, entre los años 1869 y 1928, un pequeño tramo  que corre entre las actuales calles de la Santísima y Margil, ya llegando hasta el fondo, llevó por nombre de la Alegría; las denominaciones de los otros tramos fueron: 
  • Cerca del Parque de la Moneda (entre Correo Mayor y la Academia)
  • Estampa de Jesús María (entre Academia y Jesús María)
  • Machincuepa (entre Jesús María y Santísima)
  • La mencionada de la Alegría, y de Puente de Solano o de la Santa Cruz, a partir de Margil hasta llegar a la Plaza de Santa Cruz y Soledad.

Finalmente esta calle acabó tomando el nombre de la Soledad, debido al templo religioso que se encuentra en la misma, cuyo  nombre completo es el de parroquia de la Santa Cruz y Soledad de Nuestra Señora. ¿Cuándo nace este templo? Vamos a tomar nuestra máquina del tiempo y nos vamos a ubicar en el siglo XVI, cuando este rumbo era un barrio humilde donde vivían indígenas pobrísimos, quienes eran muy devotos de San Sebastián y debido a que la distancia que debían recorrer para adorar al santo era cada vez más larga, debido al crecimiento del barrio, se decidió mandar construir una capilla, que al principio fue dependiente del San Sebastián Atzacoalco, pero después con el paso del tiempo logró obtener su independencia administrativa y pasó a convertirse en parroquia, y bajo su jurisdicción quedó un terreno bastante amplio. En 1772, debía atender el territorio comprendido de la siguiente manera:
  • Norte=> Desde la Plazuela de la Santísima hasta San Lázaro
  • Oriente=> Desde el límite del lago hasta la calle que iba a San Ciprián (hoy en día lo ubicamos detrás del Mercado de la Merced)
  • Sur=> Desde la calle de San Ciprián hasta el Puente de Curtidores (actual Misioneros a la altura de la Plaza Juan José Baz)
  • Poniente=> Desde el Puente de Curtidores hasta la Plazuela de la Santísima (corría por la calle de Talavera hacia el norte); a este territorio se añadieron después el Peñón de los Baños, el Rancho del Tesoro y el rancho de Pacheco o de Balbuena.

También esta parroquia absorbería en su jurisdicción a la capilla de Manzanares, la Parroquia de Santo Tomás la Palma, la Capilla de  la Candelaria de los Patos y la de San Jerónimo.
El templo de la Soledad tuvo que recorrer un largo camino para poder llegar a ser tal como lo conocemos actualmente, y este comienza con la enorme labor realizada por el doctor Gregorio Pérez Cansino, quien fuera párroco a partir del año de 1753 y recurriera a todos los medios honestos a su alcance para reunir los fondos suficientes para el levantamiento de un nuevo edificio, ya que la antigua capilla tenía una pésima calidad de construcción. Esta situación llevó al buen hombre a enfrentar grandes dificultades, incluso llegó a parar a la cárcel de manera injusta, y por desgracia la muerte lo sorprendió antes de que pudiera ver concretada la parroquia por la que tanto había luchado.
Regresando al siglo XXI, si recorremos esta calle, podremos encontrar distintos comercios que se dedican a la venta de ropa, como pijamas, uniformes escolares y enfermería, boneterías, ropa de bebé para todas las ocasiones; caminando hacia la esquina con Correo Mayor podremos encontrar locales donde nos venden infinidad de ropa para muñecas Barbie a buenos precios y de todos los modelos, colores, tamaño y formas que puedas imaginar.
La casa marcada con el número 2, 6 y 7 son tres hermosos edificios que datan desde el siglo XVIII, y ahora son utilizados como locales comerciales; la fachada marcada con el número 8 fue modificada en los años 40’s, la cual tenía unas piedras que la adornaban que fueron llevadas al convento de Churubusco; la casa que lleva el número 9 es del siglo XIX; la que está marcada con el número 8 fue una vecindad durante el siglo XVIII y abarcaba hasta la que hoy ocupa el número 11, pero fue fraccionada; el inmueble con el número 12 es del siglo XIX y cuenta con patio interior y tres niveles, originalmente fue casa habitación, pero hoy es utilizado para locales comerciales y viviendas; el lugar que lleva el número 14 comenzó su existencia en el siglo XVIII, al igual que la que se ubica al otro lado de la calle de Academia, enfrente, y la de la contraesquina.
Otros edificios que entran en la clasificación de monumentos históricos son los marcados con los siguientes números: 15, 17, 20, 29, 30, 31, 32, 33 – 35, 40, 42, 43, 44 – 46, 45, 48 y 54; todos estos datan desde el siglo XVIII, varios fueron modificados en el siglo XIX y XX. A partir del número 20 hay establecimientos especializados que ofrecen todo lo necesario para los bautizos, en especial ropones, en donde la tradición es que los padrinos compren estas prendas para el niño. Esta costumbre que con el paso del tiempo se va perdiendo, tiene un significado  muy especial porque los padrinos están para proteger y cuidar, y el primer gesto ante Dios es envolver al niño en una prenda vistosa que también le de calor; también tenemos la vela, los zapatitos, la concha para el agua bendita, las medallitas y las esclavas son parte de esta fiesta tan importante. Un requisito que hay que cumplir es la utilización de ropa blanca porque con ella se desea ver la presencia de Cristo a través del alma del niño porque es pura e inocente; se le obsequia una vela para que vea brillar por primera vez la luz de Cristo, y los padrinos es para que le ayuden a vivir como un buen cristiano. 
Como dato curioso  te cuento que la casa que lleva el número 66, fue declarada monumento en el Diario Oficial el 11 de abril de 1980, esto es debido a que en ese lugar nació el 14 de enero de 1920 el compositor Salvador “Chava” Flores. ¿Cómo ves?
Ahora encaminando nuestro pasos hacia el templo de la Soledad, llegando a su atrio podremos apreciar que es una de las construcciones más solemnes del Centro Histórico , pues su arte está dedicada a la Pasión y Muerte de Cristo, pero ante todo al dolor y soledad de la Virgen María.

sábado, 23 de julio de 2011

Actividades y exposiciones culturales

Aprovecha estas vacaciones para visitar diferentes exposiciones y eventos culturales, que se encuentran en este momento en el D. F. Si en estos días de descanso no vas a salir, ¿que mejor manera de disfrutar de la ciudad?



martes, 12 de julio de 2011

La Escuela de Cristo

En el convento – hospital del Espíritu Santo hubo una Escuela de Cristo, como también la había establecida en otras casas monásticas e iglesias de la ciudad, que tenía como objetivo “enmendar  la vida y aprender a servir mejor a Dios”, cosa ideal y pura, pero difícil para la mayoría de los mortales. Estas “Santas Escuelas” se diferenciaban unas de otras porque cada una tenía un patrón especial, y como maestro común el mismo Jesucristo para aprender de él, según nos dicen los Evangelios. Los religiosos que formaban este instituto eran setenta y dos, podían ser indistintamente eclesiásticos o personas seglares mayores de veinte cuatro años; para darle entrada a  una persona, se investigaba todo lo que hubiera acontecido en su vida y costumbres. Ya aceptado entraba como novicio, y con el paso del tiempo se le podía aceptar como hermano en una ceremonia solemne.
La escuela se encontraba regida por un hermano eclesiástico, al que se le llamaba Obediencia, también había una Junta de Ancianos para que resolvieran los casos graves que surgieran, se encontraba formada por quince hombres que fueran de ejemplo para la comunidad. Existía un cargo bastante desagradable, pero alguien lo tenía que hacer, esto le correspondía a los Nuncios, quienes tenían la tarea de repartir las disciplinas  con las que se daba los hermanos sendas golpizas; pero no todo era desagradable en este cargo, pues también eran encargados de cuidar las cosas del altar y oratorio, dar las cédulas con los puntos de meditación, impedir la asistencia de extraños a oficios privados, como en la confesión mutua de los cófrades, la meditación, o cuando con mucho fervor se aplicaban las golpizas y azotes con cuerdas torcidas con canelones de alambre bien afilada. Recordemos que en aquella época la disciplina dentro de los conventos era muy estricta, tanto con monjas, como con monjes.
Una de los ejercicios que más practicaban aquellos religiosos, al igual que en otros templos, era el del Retiro; y para que los devotos no asistieran a sus casas durante este periodo, la Escuela del Espíritu Santo ideo para estas ocasiones construir en el patio del hospital un entresuelo dividido en aposentos pequeños para que ahí descansaran los retirados, y se entregasen por completo a la meditación, aislados del mundo exterior.
 En la parte baja había un comedor adornado con cuadros de pálidas coloraciones una pequeña cocina para preparar el riquísimo chocolate cada mañana y la comida, que les llevaban de sus casas que les llevaban a los retirados  en canastas cubiertas con  servilletas bordadas.
Las Cortes dieron por terminadas en 1820 las ordenes hospitalarias en toda España, así como también las casas que ahí regían; este decreto vino a cerrar el hospital del Espíritu Santo  y a eliminar a los hipolitanos, camilos o padres agonizantes, betlémicos, antoninos y juaninos, dando por terminada la labor tan noble, que habían realizado los religiosos con tanta paciencia y cariño hacia sus enfermos.
Los hospitales de la ciudad quedaron a cargo del Ayuntamiento, que fueron atendidos no por caridad y amor al prójimo, sino por una paga y la diferencia fue notable. Los bienes de las órdenes hospitalarias pasaron a ser propiedad del Estado y sus templos a los Ordinarios, para que sus Señorías Ilustrísimas discutiesen y decidieran cuáles debían de seguir funcionando para el culto y cuáles debían ser clausurados.
Pasaron los años y llegó la Independencia de México, y el convento de Jesús María estuvo desocupado por mucho tiempo, eso se debía a que algunas personas que se aventuraban a entrar en el recinto, aseguraban se podían escuchar voces y pisadas de un pasado que se negaba a desaparecer. El hospital de Betlemitas pasó a ser  Escuela de Medicina, que llevaba por nombre  Establecimiento de Ciencias Médicas,  El Gobierno cedió a las monjas de  la Enseñanza Nueva el convento del Espíritu Santo, y se dispuso por decreto que el 9 de agosto de 1836 se trasladase con todo y sus cátedras, mientras se les daba a las religiosas un lugar adecuado para su asiento definitivo, y ahí quedo establecida la escuela para curar enfermedades, ya fuera con medicinas o bisturí. La escuela quedó instalada ahí definitivamente y no hubo la prometida mudanza, ya que por decreto se les otorgó la propiedad el 15 de octubre de 1842.
Como la propiedad era inmensa, Don Vicente García Torres solicitó una buena porción del convento para establecer sus oficinas tipográficas, lo que consiguió muy fácilmente porque le caballero era un mañoso de primera y siempre tenía “amigos” que les hacían favores. Así pues, el convento- hospital se hallaba ocupado por la imprenta que abarcaba parte de los altos y bajos del primer patio, el ruido era tremendo; el resto del patio era de la Escuela de Medicina con el bullicio del ir y venir de los alumnos; en el segundo piso se encontraba el señor Chausal con sus habitaciones particulares y su bulliciosa amiga (no piensen mal), así se les llamaba a las escuelas de letras en aquella época.
E los únicos lugares donde se podía tener algo de silencio el convento y la Santa Escuela de Cristo, pues en el resto de la propiedad siempre había ruido. La Escuela de Medicina estuvo a punto de tener en propiedad todo el edificio, quiso quedarse sin compañías que les estorbaran para poderse expandir a sus anchas, pero los demás ocupantes se negaban rotundamente a marcharse porque se hallaban muy  a gusto y contentos, pues no pagaban renta; y mientras la Escuela pensaba en la mejor forma de echar a sus vecinos, llegaron a México el 18 de noviembre de 1844 los padres de la Congregación de San Vicente de Paul, junto con las beneméritas Hermanas de la Caridad; don Antonio López de Santa Anna expidió en Tacubaya un decreto  el 6 de julio de 1856, donde se le quitaba una gran parte a la Escuela de Medicina para darla  a los paulinos, y así la escuela tuvo que abandonar el edificio.
El convento del Espíritu Santo fue vendido a particulares al igual que la iglesia. El patio fue vendido en $9,600, el resto del convento y la iglesia se dividieron en 3 lotes, que fueron valuados en $74,613. La iglesia pasó a convertirse en una amplia tienda de ropa, el convento en un hotel según dicen bastante feo. A pesar de que el almacén se encontraba bien surtido, la gente no le gustaba ir a comprar ahí porque sentía que profanaba el lugar, contribuyendo así a que este comercio siguiera funcionando, llevando en poco tiempo a los dueños a una quiebra irremediable.
Después fue establecida una tienda de comestibles, el cual tuvo la misma suerte que la tienda de ropa, pues ni las moscas se paraban a comprar; y viendo el destino que habían tenido los dos negocios anteriores, ningún comerciante se quiso arriesgar a establecer ahí local alguno, por lo que el sitio fue destinado para almacenar carros y coches, y después bodega de ultramarinos. Después de un tiempo se convirtió en un salón de patinaje, del que fuera dueño don Fernando Veraza, en donde daba tumultuosos bailes de carnaval. Donde estuvo el atrio del templo se construyeron unas casas de mala muerte, destinadas a comercios pobres, como estanquillos y tahonas; poco tiempo después fue comprado todo el ex convento  y ex iglesia para edificar un casino, el cual se encontraba mal instalado y falto de espacio en parte de la casa que fuera de Don José de Borda, por el lado de la calle de Plateros.
El Casino Español fue construido por el arquitecto don Emilio González del Campo y se inauguró en 1903. En esta calle existía una dulcería francesa llamada Gramout, que se volvió toda una moda durante aquella época, en especial los que adquirieron fama eran los exquisitos bombones, piezas de chocolate o azúcar con interior de licor o crema, saboreándolo lentamente hasta el último bocado.

jueves, 7 de julio de 2011

Exposición en el Museo de Antropología "Seis Ciudades de Mesoamérica"

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) brinda un mayor acercamiento a zonas arqueológicas, museos, exposiciones, escuelas, proyectos académicos, así como a actividades de investigación y de conservación, a través de sitios y micrositios. Aquí encontrarás información en español e inglés, fotografías, materiales multimedia y temas de interés general. Si no tienes tiempo, vives lejos o por cualquier causa no puedes ir de cuerpo presente al museo de Antropología, ahora las maravillas de la tecnología nos ofrecen la oportunidad de visitar esta clase exposiciones desde la comodidad de nuestro hogar.
¿Como? Para visitar este recorrido virtual, que además viene explicado lo puedes econtrar en:
http://www.inah.gob.mx/index.p​hp/component/content/article/2​3-sitios-inah/5059-sitios-inah.
Que mejor manera de pasar un rato agradable en familia y a la vez que todos aprenden.
En próximas publicaciones les traeré más opciones para poder salir en vacaciones sin gastar mucho dinero.

La calle de Puente de Alvarado

Don Pedro de Alvarado fue uno de los conquistadores más esforzados, que apoyaron a Hernán Cortés en el dominio de la gran Tenochtitlán, y levantar sobre esta la capital de la Nueva España.
Este caballero además tenía fama de ser muy sanguinario, fuerte, decido y experto en dirigir tropas, aunque a veces se pasaba de diligente; esto lo prueba una matanza inútil, que fue la del Templo Mayor, hecha mientras Cortés se encontraba ausente y sin contar con su autorización. Al regresar este y enterarse de los sucedido le puso una buena reprimenda al insubordinado capitán; aunque no había mucho porque enojarse, pues lograron quitarle a los naturales una buena cantidad de oro.
Pero a pesar de todas las medidas y estrategias que tomaron los españoles, por fin les llegaría la famosa noche triste en junio de 1520, fecha en la que la historia nos cuenta que Hernán Cortés lloró bajo un árbol su derrota. Los conquistadores huían de Tenochtitlán por la calzada que en aquel entonces unía aquella ciudad con el reino de Tlacopan, tributario y vecino de Azcapotzalco; esta calzada fue construida sobre el lago y estaba costada en partes para que los aztecas salvaran de día con unos grandes y sólidos puentes hechos de madera, que por las noches retiraban.
Los conquistadores prepararon una huida nocturna construyendo un puente similar, que irían colocando en las zanjas que cortaban la calzada; Sandoval, Olid, Velázquez de León, Garay, Bernal Díaz, Alvarado y Cortés transportaban con gran trabajo los fabulosos que tesoros robados a los aztecas, que ahora llevarían a su rey Carlos V, como piedras preciosas, joyas, lingotes de oro fundido de piezas de valor artístico incalculable.
Alvarado iba en la retaguardia porque era el lugar más peligroso durante una persecución. Era una noche lluviosa, como cualquiera típica del mes de junio, todo marchaba viento en popa, pero a veces el destino tiene cosas preparadas que nadie puede esperar e imaginarse; pues quiso la casualidad que una mujer saliera en ese momento con su cántaro para tomar un poco de agua de la última fuente que proveía de agua a la población, cuando en ese momento escuchó el derrumbe del puente construido por los españoles, causado por el cargamento tan pesado que llevaba a cuestas, eso sin contar los mismos fugitivos y los caballos.
Acto seguido, aquella mujer dio aviso a toda la comunidad y los vecinos salieron con sus armas para  perseguir a los conquistadores, para defender su tierra, propiedades y su vida; al poco tiempo llovían flechas y piedras por todos lados, volando como letales proyectiles los cuchillos de pedernal, la respuesta no se hizo esperar y fue con arcabuces, bayonetas, espadas y caballos sobre la población isleña. La matanza resulto cruda y terrible, muchos muertos fueron los que quedaron de ambos bandos.
Alvarado peleaba en la retaguardia, tratando de detener a los atacantes, pero al llegar al tablado que se encontraba donde hoy es la calle de Puente de Alvarado, cae muerta su yegua al mismo tiempo que se derrumba la estructura de madera; y ante tal situación en que Pedro se debatía entre la vida y la muerte, tomó su lanza y la apoyó muy lejos sobre piedras, tesoros perdidos, caballos y soldados muertos, y como todo un atleta olímpico salto hasta el otro lado de la calzada ¡lo que hace el instinto de supervivencia del ser humano!
Este super salto que ejecutara el conquistador (que hoy conocemos como salto de garrocha), no ha podido ser superado su en las competencias olímpicas mundiales.
Después de aquella terrible matanza, se continuó la retirada hasta Popotla, donde ocurrió lo del llanto de Cortes, por los hombres perdidos esa noche.
Después de aquellos acontecimientos, un indio tlaxcalteca, que era uno de sus aliados condujo a los demás españoles a Tlaxcala, población enemiga de los aztecas; ahí lograron fortalecerse y se prepararon para sitiar Tenochtitlán y acabar de una vez por todas con aquel imperio. Y dicho y hecho: el Imperio Azteca llegó a su fin para dar origen a la Época Colonial.