En aquellos años era conde Regla don Pedro Romero de Terreros, quien decidiera fundar un Monte de Piedad, imitando el modelo establecido en Perusa en 1450 y en Madrid, fundado por el padre Piquer en 1702.
En 1767, se le hizo una oferta de 300 mil pesos al Supremo Consejo de Indias ubicado en Madrid, para poder construir esta casa de beneficencia, pero la fundación fue aprobada por Carlos III en 1774. Cuando finalmente llegó a México la cédula real, enviada al virrey Bucareli, se eligió el Colegio de san Pedro y san Pablo para que fuera la sede; el primer despacho fue abierto el 25 de febrero de 1775, el cuál estuvo en funcionamiento por 46 años y hasta llegó a contar con viviendas para los empleados y una pequeña capilla.
En 1821, las oficinas fueron trasladadas a la esquina de las calles del Puente de San Francisco y San Juan de Letrán, donde se pagaba renta a las religiosas de Santa Brígida, hasta diciembre de 1836, cuando fueron compradas por 107 mil pesos las casas con los números 7 y 8 en la calle de Empedradillo, que pertenecieran al duque de Monteleone (heredero de Hernán Cortés).
En los estatutos formados por Romero de Terreros, “… no se exigía lucro ó remuneración alguna por los préstamos… “, así se dejaba en libertad a los voluntarios de ofrecer una limosna, pero debido a la muerte de fundador y la escasa generosidad de la población, en 1789 fue decretado el 6% anual, con plazo de seis meses. Se aceptaban donativos de cualquier persona ó corporación, pero el Monte no podía tener bienes muebles ó raíces; ya para 1877 los fondos eran de un millón de pesos. Pero antes de que esta institución fuera establecida ahí, si regresamos en el tiempo encontraremos mucha historia prehispánica: años antes de que llegaran los españoles, ahí se encontraba ubicado el palacio de Axayácatl (“Mosco Acuático”), que fue tlatoani de los aztecas de 1469 a 1481; si hijo Moctezuma Xocoyotzin (“el joven”) estableció ahí su residencia al morir su padre. Después cambiaría si morada a los terrenos en donde hoy podemos encontrar el Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia; y a la primera residencia se le conocería como “Las Casa Viejas de Moctezuma”.
Fray Juan de Torquemada la describe así: “… tenía salas y aposentos grandes para sus consejos y señores, y toda la demás gente que llegaba ser digna de su hospedaje y recibimiento, donde como su misma persona real eran servidos y acariciados”.
Moctezuma le dio hospedaje Hernán Cortés y a sus tropas, pues la casa era tan grande, que hasta hubo espacio para dos mil amigos indios tlaxcaltecas, que venían en su favor y ayuda y toda la gente de servicio que traían. En el mismo lugar, aproximadamente una cuadra más adelante había hermosos cuartos para bestias, fieras y animales bravos, que se encontraban encerrados en jaulas; y las aves estaban encerradas en múltiples aposentos a lo largo de los corredores, que conducían a una enorme huerta con diez ó doce estanques, unos para aves de agua salada y otros de agua dulce muy limpia y cristalina para que las plumas de los animales estuviesen siempre impecables.
Muchas cosas maravillosas se cuentan de este enorme palacio, como que había más de 300 personas de servicio y en el zoológico existían unos aposentos, donde se podían encontrar también niños todos blancos, pues se pensaba que eran algo monstruoso, pues toda la población era de color moreno y casi amulatados. En otras habitaciones había jorobados y corcovados, enanos y contrahechos, y otros que se les consideraba prodigiosos ó raros en la naturaleza. Por último se encontraban los cuartos para escribanos y oficiales.
En esa misma casa Hernán Cortés hizo prisionero a Moctezuma y ahí encontraría la muerte; unas versiones dicen que murió por una pedrada cuando Cortés le dijo que apaciguara a la gente que se había rebelado. Algunos dicen que la muerte fue instantánea, otros que fue varios días después y de la tristeza por el rechazo de su pueblo; otros creen que fue apuñalado por los españoles antes de darse a la fuga en la famosa “Noche Triste”.
El Monte de Piedad en la actualidad
La llaman cariñosamente “Tía Piedad”, porque ayuda a los momentos en que una persona necesita más el dinero, como en el caso de un enfermo con los estudios y claro, también en la cuesta de enero. Algunos detalles que hay que saber son:
- El Monte de Piedad cuenta con 100 sucursales a lo largo de toda la República
- El 85% de los objetos empeñados son joyas y alhajas, después le siguen discos y cosas de un valor muy pobre
- Presta desde $30
- El 1% de los objetos empeñados son piezas de arte y antigüedades
- Otorga un préstamo equivalente al 50% del valor original de la pieza y cobre 2% de interés mensual.
- Este 2% se destina al mantenimiento de las sucursales, pago de sueldos, seguros por las prendas y ofrece ayuda a los necesitados, como enfermos de cáncer, sida, e indígenas, discapacitados y niños en situación de calle.
En 1767, se le hizo una oferta de 300 mil pesos al Supremo Consejo de Indias ubicado en Madrid, para poder construir esta casa de beneficencia, pero la fundación fue aprobada por Carlos III en 1774. Cuando finalmente llegó a México la cédula real, enviada al virrey Bucareli, se eligió el Colegio de san Pedro y san Pablo para que fuera la sede; el primer despacho fue abierto el 25 de febrero de 1775, el cuál estuvo en funcionamiento por 46 años y hasta llegó a contar con viviendas para los empleados y una pequeña capilla.
En 1821, las oficinas fueron trasladadas a la esquina de las calles del Puente de San Francisco y San Juan de Letrán, donde se pagaba renta a las religiosas de Santa Brígida, hasta diciembre de 1836, cuando fueron compradas por 107 mil pesos las casas con los números 7 y 8 en la calle de Empedradillo, que pertenecieran al duque de Monteleone (heredero de Hernán Cortés).
En los estatutos formados por Romero de Terreros, “… no se exigía lucro ó remuneración alguna por los préstamos… “, así se dejaba en libertad a los voluntarios de ofrecer una limosna, pero debido a la muerte de fundador y la escasa generosidad de la población, en 1789 fue decretado el 6% anual, con plazo de seis meses. Se aceptaban donativos de cualquier persona ó corporación, pero el Monte no podía tener bienes muebles ó raíces; ya para 1877 los fondos eran de un millón de pesos. Pero antes de que esta institución fuera establecida ahí, si regresamos en el tiempo encontraremos mucha historia prehispánica: años antes de que llegaran los españoles, ahí se encontraba ubicado el palacio de Axayácatl (“Mosco Acuático”), que fue tlatoani de los aztecas de 1469 a 1481; si hijo Moctezuma Xocoyotzin (“el joven”) estableció ahí su residencia al morir su padre. Después cambiaría si morada a los terrenos en donde hoy podemos encontrar el Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia; y a la primera residencia se le conocería como “Las Casa Viejas de Moctezuma”.
Fray Juan de Torquemada la describe así: “… tenía salas y aposentos grandes para sus consejos y señores, y toda la demás gente que llegaba ser digna de su hospedaje y recibimiento, donde como su misma persona real eran servidos y acariciados”.
Moctezuma le dio hospedaje Hernán Cortés y a sus tropas, pues la casa era tan grande, que hasta hubo espacio para dos mil amigos indios tlaxcaltecas, que venían en su favor y ayuda y toda la gente de servicio que traían. En el mismo lugar, aproximadamente una cuadra más adelante había hermosos cuartos para bestias, fieras y animales bravos, que se encontraban encerrados en jaulas; y las aves estaban encerradas en múltiples aposentos a lo largo de los corredores, que conducían a una enorme huerta con diez ó doce estanques, unos para aves de agua salada y otros de agua dulce muy limpia y cristalina para que las plumas de los animales estuviesen siempre impecables.
Muchas cosas maravillosas se cuentan de este enorme palacio, como que había más de 300 personas de servicio y en el zoológico existían unos aposentos, donde se podían encontrar también niños todos blancos, pues se pensaba que eran algo monstruoso, pues toda la población era de color moreno y casi amulatados. En otras habitaciones había jorobados y corcovados, enanos y contrahechos, y otros que se les consideraba prodigiosos ó raros en la naturaleza. Por último se encontraban los cuartos para escribanos y oficiales.
En esa misma casa Hernán Cortés hizo prisionero a Moctezuma y ahí encontraría la muerte; unas versiones dicen que murió por una pedrada cuando Cortés le dijo que apaciguara a la gente que se había rebelado. Algunos dicen que la muerte fue instantánea, otros que fue varios días después y de la tristeza por el rechazo de su pueblo; otros creen que fue apuñalado por los españoles antes de darse a la fuga en la famosa “Noche Triste”.
El Monte de Piedad en la actualidad
La llaman cariñosamente “Tía Piedad”, porque ayuda a los momentos en que una persona necesita más el dinero, como en el caso de un enfermo con los estudios y claro, también en la cuesta de enero. Algunos detalles que hay que saber son:
- El Monte de Piedad cuenta con 100 sucursales a lo largo de toda la República
- El 85% de los objetos empeñados son joyas y alhajas, después le siguen discos y cosas de un valor muy pobre
- Presta desde $30
- El 1% de los objetos empeñados son piezas de arte y antigüedades
- Otorga un préstamo equivalente al 50% del valor original de la pieza y cobre 2% de interés mensual.
- Este 2% se destina al mantenimiento de las sucursales, pago de sueldos, seguros por las prendas y ofrece ayuda a los necesitados, como enfermos de cáncer, sida, e indígenas, discapacitados y niños en situación de calle.
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