domingo, 24 de julio de 2011

La calle de la Soledad

En los inicios de la época de la Colonia, esta calle estaba todavía indefinida; pero sería ya en 1542 cuando se empieza a hacer referencia a ella como “la calle en que vive el licenciado Núñez”. En aquella época el solar que hoy en día hace esquina con la hoy calle de Correo Mayor, en la acera sur de la Soledad, era propiedad de Cristóbal Garnica y limitaba con el que pertenecía a un hombre de apellido Pérez.
Esta calle hace honor a su nombre, pues la mayor parte del tiempo es un lugar con poco tránsito de gente, a comparación de Madero o Moneda. Sin embargo, entre los años 1869 y 1928, un pequeño tramo  que corre entre las actuales calles de la Santísima y Margil, ya llegando hasta el fondo, llevó por nombre de la Alegría; las denominaciones de los otros tramos fueron: 
  • Cerca del Parque de la Moneda (entre Correo Mayor y la Academia)
  • Estampa de Jesús María (entre Academia y Jesús María)
  • Machincuepa (entre Jesús María y Santísima)
  • La mencionada de la Alegría, y de Puente de Solano o de la Santa Cruz, a partir de Margil hasta llegar a la Plaza de Santa Cruz y Soledad.

Finalmente esta calle acabó tomando el nombre de la Soledad, debido al templo religioso que se encuentra en la misma, cuyo  nombre completo es el de parroquia de la Santa Cruz y Soledad de Nuestra Señora. ¿Cuándo nace este templo? Vamos a tomar nuestra máquina del tiempo y nos vamos a ubicar en el siglo XVI, cuando este rumbo era un barrio humilde donde vivían indígenas pobrísimos, quienes eran muy devotos de San Sebastián y debido a que la distancia que debían recorrer para adorar al santo era cada vez más larga, debido al crecimiento del barrio, se decidió mandar construir una capilla, que al principio fue dependiente del San Sebastián Atzacoalco, pero después con el paso del tiempo logró obtener su independencia administrativa y pasó a convertirse en parroquia, y bajo su jurisdicción quedó un terreno bastante amplio. En 1772, debía atender el territorio comprendido de la siguiente manera:
  • Norte=> Desde la Plazuela de la Santísima hasta San Lázaro
  • Oriente=> Desde el límite del lago hasta la calle que iba a San Ciprián (hoy en día lo ubicamos detrás del Mercado de la Merced)
  • Sur=> Desde la calle de San Ciprián hasta el Puente de Curtidores (actual Misioneros a la altura de la Plaza Juan José Baz)
  • Poniente=> Desde el Puente de Curtidores hasta la Plazuela de la Santísima (corría por la calle de Talavera hacia el norte); a este territorio se añadieron después el Peñón de los Baños, el Rancho del Tesoro y el rancho de Pacheco o de Balbuena.

También esta parroquia absorbería en su jurisdicción a la capilla de Manzanares, la Parroquia de Santo Tomás la Palma, la Capilla de  la Candelaria de los Patos y la de San Jerónimo.
El templo de la Soledad tuvo que recorrer un largo camino para poder llegar a ser tal como lo conocemos actualmente, y este comienza con la enorme labor realizada por el doctor Gregorio Pérez Cansino, quien fuera párroco a partir del año de 1753 y recurriera a todos los medios honestos a su alcance para reunir los fondos suficientes para el levantamiento de un nuevo edificio, ya que la antigua capilla tenía una pésima calidad de construcción. Esta situación llevó al buen hombre a enfrentar grandes dificultades, incluso llegó a parar a la cárcel de manera injusta, y por desgracia la muerte lo sorprendió antes de que pudiera ver concretada la parroquia por la que tanto había luchado.
Regresando al siglo XXI, si recorremos esta calle, podremos encontrar distintos comercios que se dedican a la venta de ropa, como pijamas, uniformes escolares y enfermería, boneterías, ropa de bebé para todas las ocasiones; caminando hacia la esquina con Correo Mayor podremos encontrar locales donde nos venden infinidad de ropa para muñecas Barbie a buenos precios y de todos los modelos, colores, tamaño y formas que puedas imaginar.
La casa marcada con el número 2, 6 y 7 son tres hermosos edificios que datan desde el siglo XVIII, y ahora son utilizados como locales comerciales; la fachada marcada con el número 8 fue modificada en los años 40’s, la cual tenía unas piedras que la adornaban que fueron llevadas al convento de Churubusco; la casa que lleva el número 9 es del siglo XIX; la que está marcada con el número 8 fue una vecindad durante el siglo XVIII y abarcaba hasta la que hoy ocupa el número 11, pero fue fraccionada; el inmueble con el número 12 es del siglo XIX y cuenta con patio interior y tres niveles, originalmente fue casa habitación, pero hoy es utilizado para locales comerciales y viviendas; el lugar que lleva el número 14 comenzó su existencia en el siglo XVIII, al igual que la que se ubica al otro lado de la calle de Academia, enfrente, y la de la contraesquina.
Otros edificios que entran en la clasificación de monumentos históricos son los marcados con los siguientes números: 15, 17, 20, 29, 30, 31, 32, 33 – 35, 40, 42, 43, 44 – 46, 45, 48 y 54; todos estos datan desde el siglo XVIII, varios fueron modificados en el siglo XIX y XX. A partir del número 20 hay establecimientos especializados que ofrecen todo lo necesario para los bautizos, en especial ropones, en donde la tradición es que los padrinos compren estas prendas para el niño. Esta costumbre que con el paso del tiempo se va perdiendo, tiene un significado  muy especial porque los padrinos están para proteger y cuidar, y el primer gesto ante Dios es envolver al niño en una prenda vistosa que también le de calor; también tenemos la vela, los zapatitos, la concha para el agua bendita, las medallitas y las esclavas son parte de esta fiesta tan importante. Un requisito que hay que cumplir es la utilización de ropa blanca porque con ella se desea ver la presencia de Cristo a través del alma del niño porque es pura e inocente; se le obsequia una vela para que vea brillar por primera vez la luz de Cristo, y los padrinos es para que le ayuden a vivir como un buen cristiano. 
Como dato curioso  te cuento que la casa que lleva el número 66, fue declarada monumento en el Diario Oficial el 11 de abril de 1980, esto es debido a que en ese lugar nació el 14 de enero de 1920 el compositor Salvador “Chava” Flores. ¿Cómo ves?
Ahora encaminando nuestro pasos hacia el templo de la Soledad, llegando a su atrio podremos apreciar que es una de las construcciones más solemnes del Centro Histórico , pues su arte está dedicada a la Pasión y Muerte de Cristo, pero ante todo al dolor y soledad de la Virgen María.

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