lunes, 9 de febrero de 2009

Casa de los Condes del Valle de Orizaba ó Casa de los Azulejos(Francisco I. Madero núm. 4).



Ésta casa habitación perteneció al condado del Valle de Orizaba; éste título fue otorgado por Felipe III a Rodrigo Vivero, en el año de 1627; la leyenda dice que su descendiente Luis de Vivero Ircio de Mendoza, joven de costumbres disipadas, un día fue amonestado por su padre, quién al reprenderle le advirtió: "Tu nunca harás casa de azulejos". El joven se enmendó y decidió reconstruir su casa cubriéndola de azulejos.

La historia en cambio, nos da noticia de cómo la quinta Condesa del Valle de Orizaba que durante su matrimonio vivió en Puebla, al morir su esposo en 1708 regresó a la cuidad de México y hacia 1737 ordenó la reparación de su palacio, obra magna del barroco en la que el artista logró combinar magistralmente los azulejos de factura poblana con el fino labrado de la cantera de Chiluca.

En ésta casa Andrés Diego Suárez de Peredo, Conde del Valle de Orizaba, fue asesinado durante el Motín de la Acordada. El asesino fue sentenciado a garrote vil. En 1781, el edificio fue condicionado para el Jockey Club; había salones de lectura, de descanso, fumadores, sala de armas, comedores y billares entre otros. En 1905 el arquitecto Guillermo Heredia prolongó la casa hacia el norte, hasta la recién abierta calle de 5 de mayo. A principios del siglo XX a un lado del Jockey Club, se instaló una farmacia con la primera fuente de sodas que con el tiempo dio origen a la Casa Sanborns. Después de la revolución, José Clemente Orozco pintó en la escalera del edificio su mural "Ominiscencia".

Recientemente después de un incendio, la casa fue remodelada y se ampliaron las instalaciones del restaurante de Sanborns.

1 comentario:

Marco Zapata dijo...

Muy bonita y romántica antología de hechos. Un lugar que encierra historia, leyenda y tradición en México.Feliciades, Alejandra.