
Estuvo sobre Palma entre Venustiano Carranza y 16 de septiembre, orden franciscana. Fue el convento más austero de la Nueva España; se levantó gracias a la generosidad de Doña Isabel Barrera, viuda de Don Simón de Haro; aquel famoso patrono del convento de la Concepción y otros. De Toledo España, llegaron 5 monjas y una lega para hacer su fundación. Tuvieron muchas dificultades para dejar su tierra y ya en el mar, el barco que las trasportaba enfrentó innumerables peligros. Pero llegaron con bien y en octubre de 1665
fueron recibidas por el virrey y su esposa en la capital de la Nueva España.
Las religiosas de ésta orden no poseían bien alguno y vivían de limosnas. Ayunaban todos los días de su vida, menos los domingos y el día de Navidad; su cama era una tabla y su almohada un leño; el hábito de buda lana y la comida escasa. Era una dura vida dedicada al trabajo y la oración.
Al tener voto de clausura, no podían salir a la calle a pedir limosna, por lo que nombraban a una persona que se encargara de tal menester y se llamaba “limosnero”.
Se daba el caso de que, llegada la hora de la comida, no había alimentos, entonces tocaban una campana que hacía saber a los vecinos su penosa situación, inmediatamente el convento se saturaba de la generosidad con que la gente respondía al llamado. En la tarde la comida sobrante se repartía entre los pobres, pues la Regla no les permitía guardar nada para el siguiente día. Éste convento y la iglesia fueron demolidos en 1861.
fueron recibidas por el virrey y su esposa en la capital de la Nueva España.Las religiosas de ésta orden no poseían bien alguno y vivían de limosnas. Ayunaban todos los días de su vida, menos los domingos y el día de Navidad; su cama era una tabla y su almohada un leño; el hábito de buda lana y la comida escasa. Era una dura vida dedicada al trabajo y la oración.
Al tener voto de clausura, no podían salir a la calle a pedir limosna, por lo que nombraban a una persona que se encargara de tal menester y se llamaba “limosnero”.
Se daba el caso de que, llegada la hora de la comida, no había alimentos, entonces tocaban una campana que hacía saber a los vecinos su penosa situación, inmediatamente el convento se saturaba de la generosidad con que la gente respondía al llamado. En la tarde la comida sobrante se repartía entre los pobres, pues la Regla no les permitía guardar nada para el siguiente día. Éste convento y la iglesia fueron demolidos en 1861.
1 comentario:
empezando a leer esta entrada me confundí este edificio con el que actualmente ocupa el museo interactivo de economía, pero veo que el que ocupa este es el de betlemitas, dejame te comento que cuando visite el museo, te explican superbien de economia, y finanzas, numismática y todo lo que tenga que ver con dinero habido y por haber, pero me desilucionó no haber tenido más información del edificio que lo alberga.
:$ si se pudiera sería genial que hicieras una entrada de este edificio
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