
El cristianismo pasó a sustituir al paganismo; pero al principio hubo muchos problemas con las personas que todavía practicaban esta religión, por lo que fueron objeto de ataques sistemáticos: sus templos fueron demolidos, las estatuas de sus dioses destruidas, sus ceremonias rituales prohibidas, condenándose con la confiscación de sus bienes y pena de muerte a todos aquellos que osaran atacar la resoluciones imperiales contra el paganismo.
Había otros que eran los no – cristianos, mejor conocidos como “herejes, repugnantes, estúpidos y ciegos”. Desde aquella época ya se empezaba a manipular a la población a través del miedo, ya que era una herramienta crucial para “mantener un orden jerárquico por decreto divino”.; esto lo explicaba muy claramente San Juan Crisóstomo:
“Si privaras al mundo de los magistrados y el miedo que viene de ellos, casas, ciudades y naciones se desplomarían”.Así, la labor más importante del imperio consistió en reprimir a los arrianos; y apenas llegara Teodosio a Constantinopla inmediatamente comenzó a expulsar a los arrianos. Para el año 381 d. C., el prefecto ordenó la clausura de todas las capillas arrianas en la cuidad y la consecuente expulsión de los que servían a las mismas. Estas severas medidas también fueron aplicadas en los dominios de Teodosio, siguiendo ahora con los maniqueos y todo hereje que se topara en camino.Para el año 394 d. C., los cultos paganos ya habían sido abolidos en su totalidad, consagrándose el triunfo del cristianismo y estableciéndose definitivamente como religión oficial del Imperio Romano. Ya en el año 435 d. C, todo aquel individuo considerado hereje en el territorio del Imperio Romano podía ser ejecutado por la ley. La palabra “hereje” se deriva del griego hairesis, que significa “elección”, en el sentido de libre albedrío. El judaísmo todavía era tolerable, pero con el paso del tiempo se fue aislando; eso si: el matrimonio entre judíos y cristianos, pero las mujeres el casamiento mixto era castigado igual que el adulterio: la muerte.La ortodoxia religiosa era representada por el patriarca de Constantinopla; pero con su intransigencia acerca de algunos aspectos doctrinales y al mismo tiempo que establecía bien sus cimientos en el nuevo Imperio, con el tiempo fue causa de muchos conflictos con la Iglesia de Roma, que tomara caminos diversos de la mano del Papa, quien ya su poder se encontraba muy deteriorado con las invasiones bárbaras, pero con el paso del tiempo lo fue adquiriendo a gran escala y esto desencadenó graves problemas para el pueblo bizantino.
Como todos sabemos, el cristianismo lucho contra un sin número de doctrinas réprobas y herejes, como: arrianismo, nestorianismo, monofisismo, etc.; las cuáles veían la doctrina de manera más simple que la complicada y protocolar ortodoxia, y por ello esto se tornaba en un peligro amenazante, ya que era más fácil que fuera aceptado por las masas más humildes.

Para tal situación, el para León I lucho contra estas nuevas doctrinas de manera exitosa, por medio de la celebración de una serie de concilios, el maniqueísmo que ya se había expandido por toda Italia, el pelagianismo que cada vez tenía más seguidores en Aquilea, y el priscilianismo que seguía creciendo en España. Durante el pontificado de León I, se celebró en el año 451 d. C. el Concilio de Cristo, ante las aquellas confirmaciones de herejía que eran motivo de la separación del Padre y del Hijo, este último era considerado inferior al Padre.
Conforme el Imperio Romano iba decayendo cada vez más, la Iglesia iba adquiriendo cada vez más poder en Europa. Cuando sucedió la invasión de los hunos al Imperio Romano y el emperador Valentiniano III se hallaba refugiado en Ravena; el Papa León I salió al encuentro de Atila, y con gran éxito consiguió que este último no entrara a Roma, lo cual tuvo una enorme importancia simbólica, ya que esto representaba la fuerza política que tenía la Iglesia.
Pero desgraciadamente la Iglesia tuvo un poder devastador en la cultura de Europa entre los años 500 y 1000 de nuestra era; al ser una institución que todo consideraba malo y castigaba horriblemente a quien se atreviera a contradecirla, en muy poco tiempo destruyó la educación, las ciencias, el arte y la medicina, que eran básicamente de origen griego y romano; y a partir del siglo VI al VII la sangría solo era recomendada para dolencias y sobre todo evitar el deseo sexual. Solo en los conventos la educación era permitida y en otras partes fue totalmente erradicada con la destrucción de institutos de enseñanza y bibliotecas enteras; también la iglesia se ocupó del estudio de la gramática y el latín, con esto pasó a ser la poseedora absoluta del conocimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario