sábado, 19 de marzo de 2011

La calle de Correo Mayor


Comienza desde República de Guatemala y termina hasta San Jerónimo, donde ya son los territorios de la Plaza de San Pablo. Es una de las calles más importantes del Centro histórico, no solo por su historia, sino también porque es una de las referencias principales en la actividad comercial.
Correo Mayor comienza su existencia desde el siglo XVI, según nos cuentan algunos documentos de aquella época, pero antes de adquirir el nombre que tiene hoy en día, se hacía referencia a ella como “la calle que corre detrás de las Casas del Marqués”, esto fue porque daba a la parte posterior del terreno que se le asignó Hernán Cortés durante la repartición de los solares, cuando apenas se empezaba a levantar la ciudad. Les cuento que años después, por aquellos rumbos Fray Juan de Zumárraga tenía la intención de establecer el primer convento de monjas de la Nueva España, cosa que jamás se llevó a lograr a pesar de los intentos de reducir el ancho de la calle para extender el terreno conventual, pues no faltaron los vecinos que te protestaran, para lo que el Ayuntamiento tuvo que tomar cartas en el asunto; total que la fundación del convento quedó frustrada en esa zona, pero la construcción del sitio religioso fue trasladada hacia el noroeste, naciendo el primer convento femenino llamado de la Concepción. La calle que nos ocupa después fue bautizada como “la calle que viene del monasterio de las monjas a San Pablo”.
Ya para el siglo XVII, fue cuando empezó a tomar el nombre de Correo Mayor, pero solamente el tramo que actualmente está a espaldas del Palacio Nacional, y se empezó a llamar así porque en aquel rumbo vivía la persona que tuvo el cargo de Correo Mayor; incluso si ustedes caminan por esta calle podrán apreciar una placa, la cual hace referencia de que en ese lugar estuvo la primera sede de aquella institución; esto lo pueden encontrar en una de aquellas casas, que se encuentran en esquina con Soledad.
Viajamos por el túnel del tiempo y nos detenemos en el siglo XIX, cuando los tramos de la calle eran conocidos con distintos nombres, heredados de épocas antiguas, como por ejemplo:
  • Del Indio Triste (se encuentra ubicada entre las calles de Guatemala y Moneda)
  • Del puente del Correo Mayor o del Parque de la Moneda (se encuentra entre Moneda y Venustiano Carranza)
  • De la Estampa de Balvanera (entre Venustiano Carranza y Uruguay)
  • Del Puente de Balvanera (ubicado entre Uruguay y Salvador)
  • De Olmedo (se encuentra entre Salvador y Mesones)
  • De los Migueles ( entre Mesones y Regina
  • De San Camilo (entre Regina y San Jerónimo)
Las calles de la Estampa y del Puente de Balvanera, alguna vez tuvieron los nombres de las Rejas y de los Bajos de Balvanera respectivamente; esto se conservó hasta 1928.
Al igual que muchas calles del Centro, Correo Mayor cuenta con una riqueza arquitectónica muy destacable, aunque algunas casonas han perdido parte de su belleza a través del tiempo, eso no les quita su grandiosidad, algunos ejemplos que lo ilustran son los edificios, que desde el siglo XVII y XVIII, con algunas variantes en el siglo XIX en el siglo XX; inclusive en algunos números tienen sus orígenes desde el siglo XVI, tenemos las siguientes: 1,2, 3, 5, 7, 8, 10, 11, 12, 13, 14, 16, 18, 22-24, 28, 30-32, 40-42, 49, 55, 57, 59, 60, 62, 68, 74, 78, 87, 101, 103, 105, 106, 112, 114, 116, 123 y 127.
Pero no sólo existen edificios coloniales, también los hay del siglo XX, entre los más emblemáticos tenemos uno que se encuentra ubicado en la esquina con Venustiano Carranza, el cual es el Edificio Sotres y Dosal, que es considerado el primer ejemplo de la arquitectura nacionalista.
Todos estos hermosos edificios los podemos apreciar hoy en día aún mejor, porque hace algunos años el comercio ambulante fue retirado de las calles del Centro, lo que nos permite apreciar otra cara distinta de este hermoso lugar, la elegancia y el señorío de sus palacios y sus casonas, hermosos tallados y detalles que ahora podemos observar con más detenimiento, en fin, ver en todo su esplendor a esta muy noble y leal Ciudad de los Palacios.
Algunos edificios pasaron a ser propiedad del INAH, como el que lleva el número 11 que fue remodelado en el siglo XIX por el prestigiado arquitecto Lorenzo de la Hidalga, quien diseñase la cúpula del templo de Santa Teresa la Antigua, y como dato curioso les cuento que esté lugar fue utilizado para festejar por todo lo alto las fiestas del escolar inicial centenario de la Independencia.
En la actualidad en esta calle podemos encontrar diferentes tipos de establecimientos dedicados a la venta de bonetería, mercería, ropa para niños, hilos y estambres; si desean hacer algunas compras de estos productos, se los recomiendo porque Corre Mayor tiene fama de contar con las mercerías mejor surtidas de todo el Centro Histórico.

2 comentarios:

Daniel dijo...

¿De dónde obtuviste la información de los nombres anteriores de la calle?

Valeria Lindemann Kruspe dijo...

No recuerdo exactamente los libros que consulté, pero autor que si tengo vigente en la memoria para elaborar esta entrada de blog, es Luis González Obregón, quien siempre te relata muchas crónicas y cosas interesantes de las calle de México.