domingo, 26 de mayo de 2013

Antiguo Panteón de Santa Paula

ESTA HISTORIA ES COLABORACIÓN DE GUILLERMO FÉLIX, UN APASIONADO DE LAS HISTORIAS Y LEYENDAS DE NUESTRO MÉXICO


En los escritos de los antiguos cronistas con frecuencia lee uno sobre el panteón de Santa Paula, muchas veces acompañado de una foto que muestra una elegante y lujosa tumba rodeada de árboles. Estuvo situado en el rumbo de Santa María la Redonda, a la altura de la Plaza de Garibaldi. En lo que es hoy Paseo de la Reforma Norte y las calles que allí convergen Moctezuma, Mosqueta, Camelia y otras más estuvo el cementerio de Santa Paula que perteneció al Templo de Santa María la Redonda.
Las crónicas cuentan que fue establecido formalmente hacia 1784, aunque operaba desde 1779, año en el que la viruela volvió a diezmar ferozmente a la población, particularmente a la de bajos recursos. El hospital de San Andrés, dueño del cementerio, dispuso un espacio especial en la orilla para los que morían de la epidemia y evitar en lo posible el contagio a través del aire, que pensaban que esparcía la enfermedad.
El sitio contaba con una bella capilla, consagrada al Salvador, y 35 sepulcros para personas pudientes que, por humildad, quisieran ser enterradas ahí. No era un cementerio público: durante muchos años sólo fueron sepultados los pacientes del hospital de San Andrés. Uno de los benefactores más importantes del nosocomio, don Manuel Romero de Terreros, pidió ser sepultado en el lugar, rodeado de la gente a quién siempre buscó socorrer; entre otras obras pías, fue benefactor del Monte de Piedad, fundado en 1775 por su abuelo, don Pedro Romero de Terreros.
En 1836, ya en el México Independiente, fue declarado cementerio general y todas las personas que morían en la Ciudad de México tenían que ser enterradas en él. Unos años más tarde surgieron otros panteones, pero Santa Paula se volvió el de moda. Entre quienes buscaron ocupar un sitio en ese lugar, aun adelantándose a su momento final, estuvo Antonio López de Santa Anna, quien dispuso que la pierna que había perdido en combate, en 1838, fuese sepultada en Santa Paula, en solemne ceremonia, a la que acudió numeroso público; dos años más tarde el mismo pueblo profanó la tumba y arrastró la pata por toda la ciudad.
Esta fue la última morada de doña Leona Vicario (1789-1842) quién, por cierto, vivía en una bella casona que todavía existe, en la Plaza de Santo Domingo. Otros huéspedes distinguidos fueron varios combatientes de la defensa del Molino del Rey y del Castillo de Chapultepec, durante la invasión estadounidense de 1847; entre otros, Lucas Balderas y Felipe Santiago Xicoténcatl.
En ese lugar eran sepultadas personas de escasos recursos. Por humildad, ahí se hizo enterrar el primer Conde de Regia. También fue última morada del Gral. Melchor Múzquiz, presidente interino de la República (del 14/08 al 25/12 de 1832), y de la última virreina de México, María Josefa Sánchez Barriga y Blanco de O´Donojú, quien nunca pisó salones del palacio virreinal ya que su esposo, antes de llegar a la Ciudad de México, suscribía los Tratados de Córdoba en los que se reconocía la Independencia de la Nueva España, dejando así de regir sus destinos.
 A mediados del siglo XIX, el cementerio fue decayendo y en 1869 el gobierno capitalino ordenó su clausura. El crecimiento de la ciudad fue devorándolo, subsistiendo milagrosamente la linda capilla y su plazuela El último vestigio de Santa Paula, la capilla de San Ignacio de Loyola, que servía como frontispicio, sobrevivió hasta 1963, cuando fue demolido para ampliar Paseo de la Reforma hacia el norte.  


5 comentarios:

Ignacio Ramírez, (El Nigromante) dijo...

Interesante reportaje. Vivo en Tlatelolco y conozco mucho de su historia pero no sabía que había existido un cementerio cerca de ahi, por Garibaldi. Una arqueóloga que hace unos años dio una plática en esta unidad comentó que había un cementerio que abarcaba parte de este unidad, pasando por el parque de Santiago ubicado en la tercera sección, cerca del Paseo de la Reforma y casi hasta la iglesia del mismo nombre en la Plaza de las Tres Culturas. ¿Podría tratarse el mismo panteón de Santa Paula?

Gracia

Valeria Lindemann Kruspe dijo...

Por lo que he leído de las crónicas de panteones, en distintas fuentes, y por las referencias de la ubicación, podría asegurarte que se trata del mismo panteón.

Yorch dijo...

No, quizad sea otro porque este estaba en lo que hoy es Galeana moctezuma magnolia y eje central, justo donde vivo

Yorch dijo...

No, quizad sea otro porque este estaba en lo que hoy es Galeana moctezuma magnolia y eje central, justo donde vivo

Leyla SK dijo...

Se trata de otro panteón. No es exactamente la misma ubicación. Uno que desapareció bajo reforma, y el otro se encuentra abajo de la unidad. Como va a ser el mismo?. No lo es.