Las
historias que a continuación se presentan tienen que ver con estos raros
sucesos inesperados, las que conocemos como manifestaciones del más allá. Todo
sucedió en uno de los edificios más emblemáticos que hay en el Centro
Histórico. Debido a su carga histórica y a la gran cantidad de personajes que estuvieron
involucrados con este edificio, lo colocan como una estructura arquitectónica
llena de magia y misterio.
Allí se
desarrollaron sucesos trascendentes y determinantes para quienes la habitaron y
también para trabajadores, visitantes y comensales que por alguna razón han
llegado hasta sus instalaciones, para ser testigos involuntarios de la
presencia de raros acontecimientos, que al parecer han quedado atrapados en el
tiempo.
Historias del más allá
Las personas
que ahí laboran, afirman que deambulan seres que por distintas circunstancias
quedaron atrapados en el espacio-tiempo, y son los que reporta esporádicamente
la gente; algunos son:
Una señora
que llevaba trabajando tres años, habló sobre un hecho que le ocurrió cierta
noche hace como dos años. En una ocasión le tocó ser una de las últimas meseras
en retirarse, cuando le tocaba servir en el comedor de la parte alta del
restaurante. Recuerda que vio de reojo a una persona parada inmóvil en la parte
de atrás ese piso, en la zona que sirve para reuniones y celebraciones, y en
ese momento no le dio mucha importancia, pero se extrañó cuando notó que
aquella persona no salía; llena de curiosidad va a buscarla y no le encontró,
parecía que se lo había tragado la tierra. Pensó que tal vez, en un descuido,
aquella persona había salido y ella no se había percatado, pero no quedó muy
convencida. Más tarde se lo comento a uno de los cocineros, quien sin
extrañarse, le dijo que no se espantara, pues en ocasiones él también había
visto cosas. Entonces, le comentó acerca de otro compañero de ese mismo turno,
que en cierta ocasión había escuchado que se caían muchos trastes, pero cuando
fue investigar todo estaba en calma. De la misma forma comentó lo “natural” que
es el hecho de que objetos como tenedores, cucharas o servilletas se muevan o
caigan frente a ellos.
Cierta
mesera habló sobre un personaje que llegó y se paró junto a una de las mesas
del segundo piso, por el corredor, y aseguró que varios testigos involuntarios
que han hecho referencia a esa situación, pues se lo han indicado
preguntándole, a lo que extrañada las meseras no saben qué contestar. También
varias trabajadoras del restaurante, dicen que en las escaleras que llevan al
segundo piso, han visto un personaje que se dice murió ahí hace años, cerca de
los escalones de los baños.
Un señor que
trabaja en el turno nocturno en el área de baños de caballeros, en una ocasión
cuando revisaba los sanitarios junto con sus compañeros, y sin haber nadie más,
les abren alguna llave del agua, o escuchan como si le jalaran la palanca los
baños, pero al revisar no encuentran a nadie. Como esto sucede frecuentemente,
aprendieron a tomarlo con normalidad.
Otro
acontecimiento del que habló un cocinero, es que hay ciertos lugares del
restaurante en donde a nadie le gusta estar, hace frío, y cuando les toca
laborar en esos sitios, tienen una sensación incómoda, hay una energía negativa
que quedó atrapada a través de los años.
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