Todavía en 1810 se podían ver las viejas casacas
bordadas, las chaquetas de cuero de colores crudos rojo o amarillo y las
empolvadas pelucas, en los hombres; y las faldas amponas, los corpiños
ajustados de cintura de avispa y los estrafalarios peinados, en las damas.
Ahora eran de verse en señoras y señoritas, túnicas negras de seda, las
mantillas de Málaga, listones de lazo angosto o de elaborados tejidos. En
señores y señoritos, las camisas de Irlanda, las casacas negras y azules con
botones amarillos, elegantes chalecos, pantalones azules, las medidas inglesas
de hilo o las francesas de seda.
El alto clero era de lo más ostentoso, vestían con
lujo y riqueza, puedes aparte de las ricas telas, portaban valiosas joyas, y a
algunos se les podían ver hebillas en el
calzado con incrustaciones de perlas y diamantes. El clero bajo en
cambio, vivía en los pueblos y aldeas,
humildes y pobres curas, que vivían gracias a las limosnas voluntarias o de
mezquinos aranceles, vestían zapatos corrientes, calzón corto, chaqueta de
lana, sombrero redondo y un bastón grande para apoyarse. Éste tipo de
vestimenta fue el que usó casi siempre en el pueblo de Dolores del Cura
Hidalgo.
Los trajes especiales de algunos serán como a modo
de uniformes; los tenían el pertiguero de la Catedral, los maceros de la
Universidad Pontificia y del Ayuntamiento; y los estudiantes con su manto y la
banda de color que traían de acuerdo su facultad. Los que la clarineros y
timbaleros que salían en el paseo del Pendón cada 13 agosto, iban montados en
mulas, con trajes típicos y con los escudos del México estampados en los
instrumentos. Los Regidores utilizaban en las ceremonias solemnes calzón calzón
azul, collarín, chaqueta blanca y solapa del mismo color; para distinguirse de
otras ciudades llevaban bordados y botones de oro con una corona con la leyenda
que decía: " Imperial Ciudad de México"
El ejército de la nueva España se distinguía por su
vistoso vestuario; desde el Virrey que era el Capitán General, hasta los
Mariscales de Campo, llevaban lujosos uniformes de paños de primera, ricamente
bordados con hilos de oro fino. La Guardia del Sr. Virrey, vestía casaca o
calzón azul, chaqueta con botones de plata y los Oficiales galón en las
costuras. Los Cuerpos Veteranos de Infantería, utilizaban vestimenta de los
mismos colores, pero sus botones serán blancos o dorados; los soldados del
Regimiento de la Nueva España, usaban vuelta verde sobre casaca blanca, por lo
que eran conocidos como "los colorados" ni a los de Puebla como
"los morados".
Así a cada uno se le distinguía por las diferentes
colores y detalles en los uniformes, de acuerdo al lugar donde habitaban, su
rango y la función que desempeñaban: el Real Cuerpo de Artillería, el Batallón
Fijo de Veracruz, los regimientos Veteranos de Dragones de Caballería, las
Compañías Fijas de blancos o pardos (según la casta a la que perteneciera el
soldado.
El ejército insurgente improvisado por Hidalgo,
Allende, Aldama, Abasolo, Jiménez y demás caudillos en 1810, no era propiamente
un ejército, ya que iban mezclados soldados que habían pertenecido a las tropas
uniformadas de la Nueva España, chusmas de los caporales, de mayordomos y de
peones de las haciendas del campo, que de manera voluntaria se habían unido a
los jefes de la independencia nacional. La chusma estaba conformada por
campesinos semidesnudos o vestidos de cuero, calzando botas de campana
huaraches, con sombreros anchos de palma o de fieltro; y armados de toscos
garrotes, encorvados machetes y largas picas o lanzas, de viejos arcabuces, de
flechas voladoras y arcos de tirantes cuerdas.
Cuando el ejército o chusma estuvo en Acámbaro,
nombraron a Miguel Hidalgo como Generalísimo, a Allende Capital General, y
Balleza, Jiménez, Arias y Aldama, Tenientes Generales, y Abasolo, Ocón y a los
dos Martínez, Mariscales de Campo. Con todo en orden, entonces ya los jefes
insurgentes utilizaron sus propios uniformes.
Hidalgo, como Generalísimo, llevaba vestido azul
con collarín, bordados de plata y oro, tahalí
negro con bordados, y todos los cabos dorados, colgando al pecho una
imagen de oro de la Virgen de Guadalupe. El uniforme de Capitán General, que
vestía Allende, consistía en una chaqueta azul, collarín, galón de plata las
costuras y un cordón en cada hombro, y una borla colgando hasta el medio del
muslo. El mismo uniforme tenían los Tenientes Generales, los Mariscales de
Campo y los Brigadieres, distinguiéndose estos primeros porque sólo llevaban un
cordón a la derecha, los segundos a la izquierda, y los últimos un angosto
bordado. Los demás oficiales insurgentes tenían las mismas divisas que los del
Ejército realista.
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