Este hermoso retablo es una de las joyas de la Catedral
más representativas del barroco estípite latinoamericano y una obra de arte
universal. Su propósito era servir como Capilla Real, como era costumbre en las
catedrales españolas, para cuando los Reyes de España visitaran sus colonias en
América. El retablo fue decorado con
reyes y reinas del cielo y de la tierra para dar alabanza a Dios.
El altar ocupa todo el ábside y conserva su misma
forma, está dedicado en primer lugar a la realeza del cielo. En el centro del
retablo está el cuadro de “La Adoración de los Reyes”, que representa a los
primeros reyes que adoraron al Rey de Reyes, que es nuestro señor Jesucristo; arriba
de éste podemos ver el cuadro de “La Asunción de la Virgen de los Cielos”, que
conmemora a la Virgen como patrona de la Catedral, primera y única Reina
Universal. Alrededor del retablo se colocaron las esculturas de reinas y reyes
santos, que gobernaron a la Luz del Evangelio.
El autor de este portento de retablo fue don
Jerónimo de Balbás, quien utilizó por vez primera la pilastra estípite, colocó
ángeles balbacianos y terminó al remate con un casquete que unificó todo el
conjunto, presidido por el Padre Eterno.
Si nos vamos a la parte superior, arriba de cada
pilastra, podemos observar cuatro esculturas de ángeles que portan atributos de
la Virgen, predichos en el Antiguo Testamento, entre los que destacan: Ángel
con Pozo de terna sabiduría ó de Agua Viva, Ángel con Casa de Oro, Ángel con
Torre de David y Ángel con Fuente Sellada.
Trabajo de esta capilla se construyeron las Criptas
Arzobispales, como las viejas catedrales españolas. Detrás del retablo, en el
año de 1836 fueron depositados los restos del presidente interino don Miguel
Barragán, siendo el único que ocupó este lugar, ya que en aquella época, les
corresponde a la cripta a los presidentes de la República Independiente.
Algunos datos para ser tomados en cuenta:
-El retablo mide 25 m de alto, 13.75 m de ancho y
7.5 m de profundidad.
-En 1635 se concluyó ábside.
-En 1718 se inició la obra del retablo.
-En 1722 fueron colocadas las esculturas de madera,
talladas, doradas y policromadas, midiendo 2.20 m de altura.
-En 1725 se concluyó la obra.
-En 1726 Juan Rodríguez Juárez pintó los cuadros
del retablo.
-En 1736 el retablo fue dorado con lámina de oro de
23.5 quilates, por Francisco Martínez.
-En 1737 se realizó la solemne dedicación.
-En 1775 se concluyeron los dos retablos laterales.
Retablos colaterales de la Capilla Real
Altar de la Capilla Real
Fue realizado por el escultor Miguel ángel Soto
Rodríguez en 1965. Estado adornado con cuatro relieves con las figuras de los
tetramorfos, las cuales representan a los cuatro evangelistas, son de madera
tallada recubiertos con lámina de plata.
En la puerta del Sagrario está realizada la figura
de un pelícano, que sangra al arrancar las plumas de su pecho para cobijar a
sus polluelos y salvarlos de la muerte; este símbolo representa a Jesucristo,
que dio su sangre para la salvación de la humanidad.
En la parte trasera del altar se encuentra una
custodia monumental, hecha de plata labrada de dorada, pesa 387 kilos y mide
2.10 m de altura. Fue realizada en 1924 para conmemorar el Primer Congreso
Eucarístico, y se utilizó nuevamente hasta mayo del año 2000. La Custodia salió
de la Catedral en una gran procesión que recorrió el Centro Histórico de la
Ciudad de México, fue recibida en el Templo Expiatorio de San Felipe, donde
quedó expuesta a la adoración popular por un tiempo.
Para conocer
más de la Catedral, puedes consultar: “Como vemos la Catedral Metropolitana de
México y su Sagrario en el siglo XXI”. Escrito por: María del Socorro Sentiés
Corona, Carlos Vega Sánchez, Marcelino Zamora Rivero, María Amada López Estala
y Enriqueta Mercedes Chartt León.
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