domingo, 9 de noviembre de 2014

Etapas constructivas del Templo Mayor

Etapa III
Aquí podremos observar un drenaje hecho de tabiques, que data del año de 1900; durante su construcción se destruyó en un diámetro de 2 metros todas las etapas constructivas del templo y se encontraba debajo de la calle de Santa Teresa, que hoy conocemos como Guatemala. Es como un túnel de tiempo, que nos lleva a descubrir las diversas etapas del recinto. Una de ellas  destaca particularmente, pues se aprecian algunas copias de esculturas reclinadas sobre la escalinata del lado de Huitzilopochtli. Los originales se pueden visitar en el interior del museo. Al parecer representan a los centzohuitznahuas o 400 sureños, contra los que lucha Huitzilopochtli.
Cabe aclarar, que aquí nos relatan los viejos mitos como el de la diosa de la tierra, Coatlicue, quien hacía penitencia en su adoratorio cerca de Tula, cuando vio un plumón de algodón que tomó el guardó en su seno; de manera instantánea quede embarazada. Cuando sus otros hijos, los surianos y Coyolxauhqui, se enteraron de lo ocurrido, acordaron ir al cerro de Coatépec (Cerro de la Serpiente) para matar a su madre por aquel misterioso embarazo. Se preparan para la guerra y se ponen en marcha. Cuando iba subiendo por la ladera del cerro, nace Huitzilopochtli, dios de la guerra, quien ataca a sus hermanos, los separa y a Coyolxauhqui la captura, la decapita y arroja el cuerpo desde lo alto del cerro, el cual al caer se va desmembrando. De esta forma como se le representa a la diosa: muerta y mutilada después del combate.
Por medio de este mito, los aztecas justifican sus guerras de conquista, pues debe seguir el camino que el dios siguió desde su nacimiento: combatir al enemigo. Sin embargo, el mito se ha interpretado como la lucha entre los poderes diurnos, presentes en el dios solar Huitzilopochtli, y los poderes nocturnos, propios de la Luna, representada como Coyolxauhqui. Entonces los sureños serán las estrellas que día con día son dispersadas por el rayo solar, de ahí que el mito hable de la poderosa arma de Huitzilopochtli, la xiuhcóatl o serpiente de fuego, que no se trata de otra cosa, que el rayo matutino que  dispersa las tinieblas de la noche.
Dicha etapa constructiva corresponde al año 1430 aproximadamente, cuando Tenochtitlán era gobernada por Itzcóatl (1427-1440 d. C.). El tlatoani, junto con las ciudades de Texcoco y Tacuba, logró la independencia tenochca  de los tepanecas de Azcapotzalco, a quienes estaban sujetos los mexicas por aquel entonces.

Etapa VI
En nuestro viaje por el tiempo, toca trasladarnos a las etapas posteriores. Ahora nos encontramos en la parte norte del templo, en donde veremos el piso de lajas del recinto ceremonial, que pertenece también a la penúltima etapa constructiva. Llaman poderosamente la atención los tres adoratorios alineados a lo largo de la plataforma; el más cercano está orientado hacia el poniente, mientras que el de en medio está decorado con más de 240 cráneos de piedra.
El que se ubica al oriente, se encuentra ricamente pintado en varios tonos, predominando el rojo; al norte de ellos hay un conjunto del que se destacan dos escaleras, en una de ellas se observan cabezas de águilas en las alfardas. No obstante, en dicha plataforma había otra etapa anterior que fue descubierta; su interior se puede apreciar si nos trasladamos hacia el sitio donde se ubica el enorme techo que protege lo que se ha denominado Recinto de las Águilas o Casa de las Águilas.

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