Corría el año de 1572, ciertos caballeros se encontraban preocupados, debido a que la prostitución iba cada vez más en aumento; entonces decidieron fundar una casa que sirviera de recogimiento a todas aquellas mujeres arrepentidas que estuvieran dispuestas a dejar la mala vida.
Así fue fundada la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, cuyos miembros compararon una casa destinada a alojar a estas mujeres, quienes se comprometieron a pedir donativos para su mantenimiento. Primero era llamado de las Recogidas y después Jesús de la Penitencia.
Las autoridades eclesiásticas ordenaron a cinco monjas del convento de la Concepción que lo abandonaran, para hacerse cargo del nuevo recogimiento. Al principio seguían la regla agustina, pero después acabó imponiéndose la concepcionista, que seguían tanto monjas, como recogidas, lo que hizo que más tarde algunas de las mujeres arrepentidas profesaran como religiosas.
Esta institución era muy particular, por ser casa de recogid
as y a la vez convento de monjas, y aceptaban jóvenes como novicias, para que ellas continuaran con la obra en el futuro. Con el paso del tiempo el recogimiento pasó a ser un convento con el nombre de Nuestra Señora de Balvanera.
Las monjas de Jesús de la Penitencia llegaron a tener tanta fama, que algunas salieron hacia el Convento de San José de Gracia, cuando en 1621 murieron sus fundadoras y se necesitaban monjas de confianza que realizaran este trabajo. Manuel de Velazco realizo retablos ese mismo año, al igual que el vidriero Manuel de Chávez, el cuál hizo las ventanas; Francisco Martínez hizo el colateral mayor de estípites en 1749, el cuál fue destruido por el neoclásico en el siglo XIX.
Con el paso del tiempo, la iglesia se fue cayendo, entonces las religiosas recurrieron a una mujer acaudalada llamada Beatriz de Miranda, quien financió los gastos de construcción, la iglesia fue inaugurada el 7 de diciembre de 1671; para festejarlo, se realizó una procesión encabezada por el arzobispo don Payo Enríquez de Rivera, frailes y canónigos, el virrey, la audiencia, las cofradías y una gran multitud.
La fachada del templo cuenta con dos portadas gemelas y la torre está decorada con mosaico de Talavera en colores azul y amarillo. El interior del lugar casi no conserva nada del mobiliario original; en el retablo mayor todavía podemos encontrar una pintura con la imagen de Nuestra Señora de Balvanera. En la actualidad el templo está dedicado al culto Maronita (rito católico de origen libanés).
En sus mejores tiempos el convento fue muy grande; después fue vendido por lotes en 1861, hasta su desaparición total en 1929.
Así fue fundada la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, cuyos miembros compararon una casa destinada a alojar a estas mujeres, quienes se comprometieron a pedir donativos para su mantenimiento. Primero era llamado de las Recogidas y después Jesús de la Penitencia.
Las autoridades eclesiásticas ordenaron a cinco monjas del convento de la Concepción que lo abandonaran, para hacerse cargo del nuevo recogimiento. Al principio seguían la regla agustina, pero después acabó imponiéndose la concepcionista, que seguían tanto monjas, como recogidas, lo que hizo que más tarde algunas de las mujeres arrepentidas profesaran como religiosas.
Esta institución era muy particular, por ser casa de recogid
Las monjas de Jesús de la Penitencia llegaron a tener tanta fama, que algunas salieron hacia el Convento de San José de Gracia, cuando en 1621 murieron sus fundadoras y se necesitaban monjas de confianza que realizaran este trabajo. Manuel de Velazco realizo retablos ese mismo año, al igual que el vidriero Manuel de Chávez, el cuál hizo las ventanas; Francisco Martínez hizo el colateral mayor de estípites en 1749, el cuál fue destruido por el neoclásico en el siglo XIX.
Con el paso del tiempo, la iglesia se fue cayendo, entonces las religiosas recurrieron a una mujer acaudalada llamada Beatriz de Miranda, quien financió los gastos de construcción, la iglesia fue inaugurada el 7 de diciembre de 1671; para festejarlo, se realizó una procesión encabezada por el arzobispo don Payo Enríquez de Rivera, frailes y canónigos, el virrey, la audiencia, las cofradías y una gran multitud.
La fachada del templo cuenta con dos portadas gemelas y la torre está decorada con mosaico de Talavera en colores azul y amarillo. El interior del lugar casi no conserva nada del mobiliario original; en el retablo mayor todavía podemos encontrar una pintura con la imagen de Nuestra Señora de Balvanera. En la actualidad el templo está dedicado al culto Maronita (rito católico de origen libanés).
En sus mejores tiempos el convento fue muy grande; después fue vendido por lotes en 1861, hasta su desaparición total en 1929.
1 comentario:
Balvanera, o mejor, Valvanera, es en nombre de una antiquísima virgen situada en el Valle del mismo nombre en La Rioja, España.
Su nombre significa, oficialmente, Valle de las venas, ( val-véneris) por los muchos ríos que discurren por el Valle.
Hay otra interpretación, más antigua, que es: Valle de Venus, ( vallas véneris) que se correspondía con un antiquísimo rito romano dedicados Venus.
Con el nombre VALVANERA, hay mucha información en la red
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