domingo, 31 de enero de 2016

Poesía Indígena

Canto de la Mujer Serpiente (Cihuacóatl)
El Águila, el Águila Quilaztli, la pintada con sangre de serpientes,
cuyo penacho es de plumas de águila,
el Sabino de los de Chalma, la de Colhuacan.

Ah, el sostén de nuestro alimento, el maíz, en el campo divino:
el bastón de sonajas en su bastón.

Espina, espina tengo en la mano:
espina tengo en la mano, en el campo divino:
el bastón de sonajas en su bastón.

Escoba tengo en la mano, en el campo divino:
el bastón de sonajas es su bastón.

Trece-Águilas, nuestra madre, la reina de los de Chalma,
con la coa de cactus labra para mí la sementera:
ella es un prodigio: mi hijo Mixcoatl.

Nuestra madre, la Guerrera; nuestra madre, la Guerrera,
el Ciervo de Colhuacan , ya está aderezado con plumas.

Ah, ya salió el sol: sazonado el grito de guerra;
ya salió el sol: sazonado el grito de guerra.
¡Sean arrastrados hombres cautivos: perezca el país entero!
El Ciervo de Colhuacan ya está aderezado con plumas.

Plumas de águila son vuestro aderezo,
oh, el que combate valiente en la guerra,
ese es vuestro aderezo.

Canto del Atamalcualoyan

Mi corazón está brotando flores en la mitad de la noche.

Llego nuestra madre, llegó la diosa Tlazoltéotl.

Nació el Dios del Maíz en Tamoanchan,
en la región de las flores, Una-Flor.

Nació el Dios del Maíz en la región de la lluvia y la niebla,
donde se hacen los hijos de los hombres,
donde se adquieren los peces preciosos.

Lleva a relucir el día, ya va levantarse el alba:
libando están las variadas preciosas aves,
en la región de las flores.

En la tierra te has puesto en pie en la plaza,
oh, el Príncipe Quetzalcóatl.

Haya alegría junto al Árbol Florido, variadas aves preciosas: 
alégrense las variadas aves preciosas.

Oye la palabra de nuestro Dios: oye la palabra del Ave preciosa:
no hay que disparar contra nuestro muerto:
no hay que lanzar el tiro de la cerbatana.

Ah, yo he de traer mis flores:
la flor roja como nuestra carne, la flor blanca y bien oliente,
de allá donde se yergue en las flores.

Juega la pelota, juega la pelota el viejo Xólotl,
en el encantado campo de pelota juega Xólotl,
en un hueco hecho de jade.

Mira, empero, si se coloca el dios-Niño
en la mansión de la noche, en la mansión de la noche.

Oh, Niño, oh Niño: con amarillas plumas tú te atavías:
te colocas en el campo de juego de pelota:
en la mansión de la noche, en la mansión de la noche.

El de Oztoman, el de Oztoman, a quien Xochiquétzal rige,
el que manda en Cholula.

Teme mi corazón, teme mi corazón que aún no venga el
Dios del Maíz.

El de Oztoman, que tiene cangrejos, cuya mercancía son
orejeras de turquesa,
cuya mercancía son pulseras de turquesa.

Dormido, dormido, duerme.
Con la mano he enrollado  aquí a la mujer, yo el dormido.

Canto de Nuestro Señor del Desollado, Bebedor de la Noche (Xippe Totec Yohuallahuana)

Oh bebedor de la noche, ¿porque ahora te disfrazas?
Ponte tu ropaje de oro, revístete de la lluvia.

Oh mi Dios, dádiva de piedras preciosas tu agua,
al bajar sobre los acueductos, trueca en plumas de quetzal al sabino.
La preciosa serpiente de fuego al fin me dejó.

No vaya yo a perecer, yo la tierna mata del maíz:
mi corazón es cual esmeralda: he de ver el oro.
Mi corazón se refrigerará: el hombre madurará,
habrá nacido el caudillo de la guerra.

Oh mi dios, haya abundancia de maíz:
la tierna mata de maíz se estremece ante ti,
tiene fija en ti la vista hacia tus montañas, te adora.

Mi corazón se refrigerará: el hombre madurará,
habrá nacido el caudillo de la guerra.

Canto de Siete- Serpientes (Chicomecóatl)

Oh, Siete- Mazorcas, levántate, despierta,
¿qué, tú, nuestra madre, has de dejarnos huérfanos,d
has de partir a tu mansión, la morada de Tláloc?

¡Levántate, despierta!
¿Qué, tú, nuestra madre, has de dejarnos huérfanos,
has de partir a tu mansión, la morada de Tláloc? 

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